Los antiguos egipcios y el mundo de los muertos

LA GUÍA EN EL MÁS ALLÁ

Texto de Ampa Galduf/Arquehistoria

En su obsesión por alcanzar la vida eterna, los antiguos egipcios, se hicieron enterrar acompañados de una serie de fórmulas mágicas que les permitieran llegar al Más AlláEran éstas, unas indicaciones, a modo de guía, para sortear los posibles peligros de un enigmático viaje de ultratumba que les habría de llevar a una nueva vida.

Esta especie de consejos para facilitar al difunto la nueva vida, fueron  inscritos en distintos soportes; papiro, paredes de las tumbas, sarcófagos, objetos del ajuar funerario del difunto, incluso en las vendas de lino de las momias, y hoy son conocidos como el Libro de los muertos.

Un egipcio moría cuando su Ka (o energia) abandonaba su cuerpo.

A partir de ahí, desposeído de su flujo vital dejaba de existir. En ese instante era cuando el BA (alma) se dirigía al encuentro con los dioses para la realización de su juicio.

Detalle de pintura egipcia representando el Ka y el Ba

El difunto era llevado ante Osirissu corazón pesado en una balanza frente a una pluma que representaba a Maât, la diosa de la verdad y de la justicia. 

Los que habían sido buenos accedían a la vida nueva como espíritus transfigurados.

El difunto se salvaba cuando la pluma y el corazón quedaban en equilibrio

Los antiguos egipcios conservaron, durante más de tres milenios, su religión y sus creencias funerarias, fundamentadas, en esa desconocida otra vida. Ideas que, les llevaron a;

  • la elaboración de una serie de complejos rituales de embalsamamiento y momificiación, y
  • a enterrar a sus muertos en ricos recintos funerarios; templos, mastabas o pirámides.

Hacia el final del tercer milenio a.d.c, ya aparecen tempranos textos funerarios escritos sobre distintos objetos. 

Estos textos inscritos en los sarcófagos de altos funcionarios del Imperio Medio comprendían más de 1000 sortilegios con las indicaciones sobre la vida bajo la tierra, en el reino de Osiris.

Allí los difuntos trabajarían en los Campos de las ofrendas y de los juncos. En estos textos se nos habla por primera vez del Juicio de los muertos, para alcanzar una vida nueva.  

Más tarde, hacia el Tercer período Intermedio, XI-VII a. C. otras fórmulas mágicas, a modo de capítulos, formaron parte de los textos funerarios que hoy se conocen como “el Libro de los muertos” que siguieron las mismas pautas que aquellos primigenios sortilegios.

EL RITUAL FUNERARIO

Ritual egipcio de la apertura de la boca

Toda vez que la momia había sido preparada, el sacerdote realizaba el Ritual de la Apertura de la Boca para que eran una serie de conjuros mágicos.

Según un artículo de Historia National Geographic;
[" Los egipcios creían que el difunto emprendía un viaje subterráneo desde el oeste hacia el este, como Ra, el sol, que tras ponerse vuelve a su punto de partida. Durante ese trayecto el fallecido, montado en la barca de Ra, se enfrentaría a seres peligrosos que intentarían impedir su salida por el este y su renacimiento. El peor de ellos era Apofis, una serpiente que trataba de impedir el avance de la barca solar con el objeto de romper el Maat, la justicia y el orden cósmico, y forzar el caos. Apofis cada día amenazaba a Re durante su viaje subterráneo".]

¿Qué le esperaba al difunto en la otra vida?

El alma del fallecido con el beneplácito de Osiris tenia alguna de estas posibilidades;

 

 

  • Dirigirse al “Campo de paz”
  • Acceder al cielo para vivir como las estrellas,
  • Ser uno más junto a Osiris en un “mundo superior”,
  • Viajar con Ra en su barca solar;
  • o bien, una combinación de estos cuatro estados.

Los que eran juzgados como malos, eran lanzados a la diosa Amémet, “la tragona”, que fue representada con la parte posterior de hipopótamo, la parte anterior de león y con cabeza de cocodrilo.

LA ETERNA MORADA DEL KA

Estatua de la pareja formada por Katep y Hetepheres encontrada en un tumba de Giza. La estatua servía para mantener viva la memoria de los dueños y su personalidad aunque su cuerpo fuera destruido

Tras la muerte, el Ka continuaba cerca del cuerpo del difunto. Los egipcios creían que el sarcófago o las esculturas y eran la morada eterna del difunto, de su espíritu vital. Esa energía quedaba encadenada eternamente al sepulcro.

Es por ello, que se creyó en la necesidad de alimentarlo con todo aquello que solía formar parte de la vida cotidiana del difunto.

  • Los faraones eran enterrados con sus preciados objetos reales, y los egipcios pertenecientes a las clases altas junto a sus servidores que debían  acompañarlos también  en su otra vida.
  • Los que no eran ricos eran rodeados por estatuillas, o grabados que los representaban.
  • Los egipcios creían que “la representación de un objeto poseía las mismas cualidades del propio objeto”.

EL LIBRO DE LOS MUERTOS

Se convirtió en una especie de cara necesidad, enterrar a las momias con toda aquella literatura funeraria, consistente en una serie de instrucciones y ayuda al difunto para dirigirse a la otra vida.

En el Imperio Antiguo, solo el faraón tenía derecho a estos hechizos e instrucciones pero, con el tiempo, éstas evolucionaron hasta conformar lo que se conoce como “El Libro de los Muertos.

Eso sí solo aquel que pudiera pagarlo, tendría acceso a él.

Este libro contiene cerca de 190 capítulos de fórmulas mágicas y rituales, ilustradas con dibujos para asistir al difunto en su viaje hacia la eternidad. Los sacerdotes de los principales centros de culto como Menfis, Tebas o Hermópolis trataron de ponerlas en orden.

Las selecciones del “Libro de los Muertos” están contenidas en los papiros de Ani, Hunefer y Anhai, aunque entre sí guardan cierta confusión.

Como curiosidad:

En su sentido práctico, estos antiguos egipcios confeccionaron ejemplares “homologados” del Libro de los Muertos.

En estos papiros, el texto se escribía dejando en blanco el lugar correspondiente al nombre del difunto. Después el hueco era rellenado con el nombre del comprador.

El precio de estos ejemplares era bastante más económico que el de los hechos por encargo, que podían llegar a costar un deben de plata, la mitad de la paga anual de un campesino.

Aunque para los egipcios, el valor de este texto era incalculable, dado el inmesno valor que tenia para orientar a sus difuntos en su otra vida.

Bibliografía:

  • Donadoni Roveri, Ana Mª; Las Creencias Religiosas. Editorial. Electa Turín Italia, 1988
  • Michalowki,K; El Arte en el Antiguo Egipto. Editorial. Electa Turín(Italia) 1988
  • Wikipedia. El Libro egipcio de los Muertos

Imágenes:

  • Google images
  • Wikimedia commons

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  1. el 25 octubre, 2012 a las 11:03
  2. el 31 octubre, 2012 a las 11:58