Los besos en la Roma antigua

En la cultura clásica greco-romana, los besos entre personas tenían distintos niveles como ocurre hoy en día, desde el más respetuoso hasta el más íntimo. Los “osculum” eran los típicos besos de mejilla y los “basia” o “savolium” eran los que se daban en la boca...

EL BESO FORMAL

Los ciudadanos romanos de un cierto estatus social similar, como pudieran ser políticos, maestros o sacerdotes se besaban en la mejilla y en público. Este tipo de beso fue conocido como osculum. Eran gestos de agradecimiento para cerrar algún acuerdo o contrato, o simplemente, como una señal de respecto que se estableció como ritual para determinados actos sociales, de la misma manera en la que, hoy en día, se acostumbra a estrechar las manos para dar por sentado un acuerdo.
También eran una forma correcta de saludo. 

A las personas de cierta relevancia les era permitido besar la cara del emperador, otros aristócratas de menos categoría social podían besar sus manos y las personas de más bajo estatus estaban obligadas a besarle los pies en un acto de sumisión. Posteriormente esta costumbre pagana de besar los pies de emperadores fue adquirida por los cristianos que besaron los pies del Papa, a pesar de que la Biblia prohibía tales prácticas. (Hechos 10:25-26; Apocalipsis 19:10; 22).

EL BESO SAGRADO

Fuera de este beso formal en tiempos de Roma estuvo prohibido el beso en público, aunque si era permitido tirar besos al aire, se llevaban una mano a la boca, y soplaban lanzando un beso bien a sus seres amados, líderes políticos o objetos de adoración como las estatuas de los dioses.

La palabra adoración que proviene del latín ad a -, ora, (trayendo la boca,) una especie de beso sagrado, indica, que el adorador, que usualmente llevaba la cabeza tapada, se inclinaba y besaba los pies de sus dioses.
En la antigüedad clásica, este tipo de beso se utilizó en general para adorar a las divinidades, un gesto que heredó el cristianismo y que ha llegado hasta nuestros dias.

A partir del siglo II entre los cristianos se instaura el osculum como muestra de hermandad. Ya en el s.IV en las Constituciones Apostólicas, los cristianos de ambos sexos se saludaban, con “el beso del Señor” y en las misas besar en la boca a otro creyente era practicado como símbolo de paz.

Este beso recibió el nombre de osculum pacis. En la actualidad los fieles cristianos se dan la mano con el mismo significado.

En cualquier caso el famoso beso de Judas ha contribuido a relacionar el acto de besarse entre los cristianos con la traición, ya que a medida que el cristianismo se distanciaba de sus orígenes como secta judía, los pensadores cristianos fueron encontrando cada vez más conveniente culpar al pueblo judío del arresto y la ejecución de Cristo, y presentar a Judas como el arquetipo del judío traidor.

SAVOLIUM EL BESO ERÓTICO

El beso (Le Baiser), escultura de Auguste Rodin, ubicado en el Musée Rodin en París.

Así que los romanos besaban en público, sólo en la mejilla, y generalmente de día, como forma de respeto, como fieles adoradores incluso llegaban a besar las túnicas de los cabecillas de turno o las estatuas de los dioses para mostrar su su sumisión.

Pero en la esfera privada y en la intimidad, tambien conocieron un beso mucho más apasionado conocido como Savolium que viene de la palabra “saliva” al que hoy nos referimos como ” beso con lengua” y con el que intercambiaron los flujos del amor.

Un gran pensador griego de comienzos de nuestra era, Plutarco, (50-125) más moralista que filósofo o historiador, cuenta en sus Moralia ( Obras morales y de costumbres) que las novias griegas mordían un membrillo para perfumar su beso antes de entrar en la cámara nupcial “a fin de que el primer beso no fuera desagradable”.

Tanto es así que los entre los antiguos griegos, se ofrecía membrillo en las bodas, un rito que al parecer provenía de Oriente.

El BESO DE LA MUERTE

En la antigua Roma era común que los familiares más cercanos al moribundo en el momento de exhalar el último aliento le besaran en la boca para recibir su alma. En realidad era un simbolismo espiritual, como un modo de conservar su alma.

Finalmente el emperador Tiberio terminó prohibiendo el beso.

En sus crónicas, los historiadores no se ponen de acuerdo si fue a raíz del escándalo provocado por la ley de abstención femenina del alcohol; o por el gesto de Judas, que entregó a Jesús besándole una mejilla; no faltan otras razones que apuntan a que en tiempos del emperador hubo una epidemia de herpes que hizo necesaria la prohibición de tan saludable acto.

CONCLUSIÓN

De esta manera, y de la propia censura comenzó a derivarse el beso entre los esposos romanos que con el tiempo, sería toda vez más apasionado. En fechas mucho más cercanas, ya en los años cincuenta del pasado siglo, Hollywood evitó los besos apasionados en el séptimo arte, lo que contribuyó, posteriormente, a que la gente los demandara y décadas posteriores se imitasen estos” besos de película” en la calle y en todo su esplendor.

Besar apasionadamente es sano, libera endorfinas puede quemar hasta 6.4 calorias por minuto y lo que es más importante alarga nuestra vida y la hace más placentera. Por lo tanto, para vivir días felices, estar más sanos y vivir más tiempo, practiquemos el beso en el dia a dia.

Más francés y menos Prozac!!

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Bibliografia:

  • De la Gándara Martín, Jesús J, “El Planeta de los Besos” Ensayo psicológico. Euromedice Ediciones médicas
  • Cane, William “Libro de los besos” Ed.Edaf.S.A 1995
  • Plutarco. Vidas Paralelas. Obra completa. Madrid: Editorial Gredos. ISBN 978-84-249-1477-3
  • Temin, Peter. «A Market Economy in the Early Roman Empire». The Journal of Roman Studies (91): pp. 169–181. ISSN 0075-4358.

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1 Trackback a "Los besos en la Roma antigua"

  1. el 6 febrero, 2013 a las 15:05