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La batalla de Toro, el comienzo de una nación

La decisiva batalla de Toro

Texto de Ampa Galduf

Colaboración especial del Ilustrador José Daniel Cabrera Peña 

En la primavera de 1475 estallaba la guerra por la Corona de Castilla, una guerra civil e internacional que implicó a los reinos de Aragón, Portugal y Francia donde se jugaba la ascensión de Isabel I de Castilla o de Juana la Beltraneja

En aquel contexto, una batalla,  la de “Toro”,  el 1 de marzo de 1476, iba a decidir el futuro de un estado todavia en ciernes.

  • La victoria isabelina representa el fin de las aspiraciones territoriales de Portugal y el germen de un estado moderno, el del Reino de España.

    La reina Isabel I de Castilla

El enfrentamiento en campo abierto entre dos reyes;  Fernando II de Aragón –esposo de Isabel de Castilla-, y Alfonso V casado con Juana la Beltraneja, se tradujo en un conflicto armado y políticamente crucial, ya que del resultado de la contienda dependía el futuro de las Coronas de Castilla y Portugal.

La disputa armada por el trono de Castilla en la batalla de Toro,  colocaría la balanza del lado castellano poniendo fin a la contienda con la victoria de Isabel I de Castilla, frente a Alfonso V de Portugal validada en  los  Tratados de Alcaçovas (septiembre de 1479).

La victoria isabelina supuso el germen de un estado moderno del Reino de España que iría tomando forma durante el reinado de los Reyes Católicos, quienes pondrán las bases del Imperio Español con la toma de Granada en 1492  y la anexión en 1512 del reino de Navarra. Los Reyes Católicos lograban así unificar la península en su nuevo reino además de la proyección internacional del Reino de España con el Descubrimiento de América en 1492.

Pero imaginemos que si en lugar de las tropas afines a los Reyes Católicos hubieran vencido las del rey Alfonso V de Portugal apoyadas por elRey de Francia, entonces, sin ninguna duda, nuestra historia como país hubiera sido otra, quizás a favor de la corona portuguesa, quizás por la unión definitiva de los reinos peninsulares.

La Reina Isabel junto a sus tropas en la Batalla de Toro por Jos Cabrera

La guerra gestada por el rey luso Alfonso V (con el apoyo de muchos nobles que veían en aquel entonces peligrar sus dominios) coge desprevenidas a las familias castellanas, que carecían de un ejercito bien organizado. Isabel, por su parte trataba de sumar nobles a su causa ya que se habían producido algunas deserciones en el bando portugués.

Alfonso V  de Portugal estableció su nuevo cuartel en la plaza bien fortificada de Toro (Zamora) y allí es donde se dirimió el futuro peninsular.

En febrero el ejército portugués, reforzado por tropas traídas por el príncipe Juan, hijo de Alfonso V salió de su base de Toro y cercó a Fernando en Zamora. Ese fue el primer encontronazo entre ambos Reyes. Pero, el asedio de Zamora estaba siendo menos duro para los cercados que para los portugueses, a la intemperie como estaban con los rigores del invierno zamorano.

El 1 de marzo de 1476, que había amanecido con mucha niebla, Alfonso V dió fin al cerco y levantó el campamento retirándose con sus hombres hacia Toro.  Entonces ocurrió lo inevitable, las tropas de Fernando se lanzaron tras ellos en su persecución y los  alcanzaron a unos 5 kilómetros de la ciudad, obligándoles a entablar combate.

La incesante lucha en el campo de Batalla frente a Toro. Las tropas de los Reyes Católicos frente a las comandadas por Alfonso V de Portugal

Cada ejercito se componía de unos tres mil soldados divididos en tres cuerpos. Uno de ellos era comandado por el cardenal Mendoza en el bando castellano y el otro por el arzobispo de Toledo en el portugués; otros dos por ambos reyes.

Fueron tres horas de lucha muy confusa, interrumpida por la lluvia y por la caída de la noche sin un claro vencedor hasta que Fernando «se dirigió con lo más granado de sus soldados al cuerpo central enemigo, que cayó después del mucho esfuerzo vertido». Cuentan que Fernando haciendo honor su nobleza intentó hasta el útimo momento salvar la vida de sus soldados ofreciéndose para un combate personal con el rey Alfonso, pero sus consejeros se lo impidieron.

la Batalla de Toro el 1 de marzo de 1476 en las cercanías de Toro en Zamora

Percibiendo Alfonso la derrota no tuvo más remedio que huir del campo de batalla y dirigirse hacia su refugio en Castro Nuño con parte de sus tropas. Mientras, su hijo Juan permaneció frente a Toro tratando de replegar lo mejor que pudo su ejército hacia el interior de las murallas, incluso puede que aún haciendo algunos prisioneros enemigos.

Tras la contienda el grueso de las tropas portuguesas se retiró definitivamente a Portugal junto con la reina Juana, cuyo bando quedó así casi totalmente desvalido en Castilla.

Antecedentes

Siendo informado el Rey Enrique IV de la boda clandestina de su hermanastra Isabel de Castillacon Fernando de Aragón, este rompe el acuerdo firmado con su hermanastra  de los Toros de Guisando, vuelve a reconocer los derechos  de su hija Juana (apodada posteriormente, la Beltraneja) al trono de Castilla y escoge al rey Alfonso V de Portugal para casarla.

Fernando II de Aragón, esposo de Isabel I de Castilla

En 1474 la muerte inesperada y sin testamento del rey Enrique IV acabó de complicar las cosas y fue el origen de una verdadera guerra de sucesión castellana entre los partidarios de Juana ( la Beltraneja hija del difunto Rey) y los de Isabel, que enfrentó no sólo a la nobleza castellana, sino a toda la península ibérica. Isabel contaba con el apoyo de su marido, el rey de Aragón, y Juana con el del suyo, el rey de Portugal. Una guerra civil (la llaman algunos historiadores) entre Isabel y sus partidarios por un lado y Juana y los suyos por otro, que no tardó en internacionalizarse a causa del apoyo franco-portugués  a Juana, mientras que Aragón respaldaba a Isabel en virtud de la Concordia de Segovia donde se establecía que, una vez en el trono, Isabel seria “reina y propietaria de Castilla” y su esposo ostentaría el título de rey.

Fernando II de Aragón  en 1479 a la muerte de su padre, heredó las posesiones aragonesas e italianas de la Corona de Aragón. Se producía con ello la unión dinástica de las Coronas de Castilla y Aragón.

Sin embargo, la situación política era tensa heredada de las continuas divisiones de la época de los Trastámaras que persistían en Castilla. La princesa Juana casada con Alfonso V de Portugal reclamaba sus derechos al trono de Castilla, con el apoyo del rey Luis XI de Francia que a su vez estaba enfrentado con la Corona de Aragón por los condados de Rosellón y Cerdeña.

Conclusión:

Técnicamente, desde un punto de vista militar, la batalla acabó casi en tablas. De hecho, es recogido por las crónicas de entonces que los propagandistas de ambos bandos reclamaron la victoria .

“La victoria supuso el fin de las aspiraciones territoriales de Alfonso V ” y las casas nobiliarias castellanas reconocían a Isabel como su reina y a Fernando II como su rey». Castilla y Aragón «quedaban unidos».

Escudo de los Reyes Católicos de la monarquia hispánica. El yugo represenra la unión de los reinos de Castilla y Aragón mediante el enlace de Isabel y Fernando y las 5 flechas no son más que los territorios sobre los que gobernaron

Alfonso V desesperado acudió al monarca francés Luis XI solicitando sus favores pero decepcionado y deprimido regresa a Portugal Francia en 1477. Sumido en un profundo estado de melancolía, el rey portugués se retira al monasterio de Sintra delegando el trono en su hijo Juan II de Portugal, poco después moriría en dicho monasterio.

La victoria de las tropas de Isabel y Fernando en la Batalla de Toro reafirmaron los intereses de Isabel en el trono de Castilla mediante el Tratado de Alcaçovas de 1479 donde quedaba constancia del fin de la contienda y  la victoria de Isabel y Fernando.

En este acuerdo también se sentaran las bases sobre el reparto del espacio marítimo de los reinos de Portugal y Castilla que quedó firmado en un nuevo pacto entre ambas coronas en el Tratado de Tordesillas en el año 1494.

 

Justificación gráfica  de las ilustraciones  de Jose  Daniel Cabrera. Láminas 1-2

 

 

 

 

 

 

 

 

 

 

 

 

 

 

 

 

 

 

 

 

 

 

 

 

 

 

 

 

 

 

 

 

 

 

 

Fuentes:

Biblioteca Cervantes Virtual

Blog de la Universidad Complutense

La opinión de Zamora 

 

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Isabel la Católica y la política de hechos consumados

 

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Ampa

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11 thoughts on “La batalla de Toro, el comienzo de una nación
  1. l. de guereñu polan

    No sé como interpretrar lo de el comienzo de una nación. Quizá sí el comienzo remoto. Porque lo cierto es que la guerra civil, me parece a mí, fue algo más bien entre nobles y miembros de una misma dinastía, que entre los miembros de una nación, que es algo más complejo. Lo que quiero decir es que el reino de Navarra gozaría de un estatuto especial hasta el siglo XIX, que ha recuperado de forma distinta ahora. Castilla y Aragón siguieron funcionando como estados independientes salvo por las figuras de sus monarcas (sé que la autora no ignora esto) y aún con los Decretos de Nueva Planta del siglo XVIII no habrá una integración definitiva, porque muchas prerrogativas de Cataluña y Valencia se les devolverían poco despues. En cambio, cuando se produce un cambio cualitativo en orden a establecer una nación es durante la guerra de la independencia de 1808, que es cuando la población en general -y no solo sus grupos dirigentes- cobran conciencia de su identidad nacional. Las particularidades nacionalistas vendrían más tarde con el ague del romanticismo. Valga esto como aportación, no como descalificación del artículo.

     
  2. Ampa

    Quizás el título del artículo preste a confusión pero creo que queda claro que el artículo no pretende entrar en el siempre polémico tema de los nacionalismos.

    Claro Guereñu, que nos referimos al incipiente nacimiento de España. Evidentemente hasta la desaparición del Antiguo Régimen no entró en la escena española el concepto de Estado-Nación, un ideal político en la guerra de la independencia española en1808, en eso estoy de acuerdo. Pero olvidandonos del término vayamos a ampliar los límites del concepto, reino, patria, monarquia-territorio…

    Con los Reyes Católicos (ambos Trastámaras) hubo un cambio hacia la Edad moderna, ellos consiguieron primero unir las dos Coronas y despues la unificación territorial peninsular. Evidentemente no así la política. Las coronas de Castilla y Aragón siguieron con sus leyes, sus monedas, autonomia e instituciones…
    Pero lo que aqui se expone es que el matrimonio de Isabel de Castilla con Fernando de Aragón, y la victoria de Castilla + Aragón en esta decisiva batalla de Toro frente a portugueses y franceses fue clave para nuestra historia con la unificación peninsular y la creación de España , con esta monarquia hispánica se acaba la Reconquista y se anexionan Granada, Navarra, Canarias y Melilla.

    Aunque a partir de esa victoria comenzaba una tarea complicada para los RR.CC. unidas las Coronas, vale, pero tenian que reafirmar su poder en la península para controlar a una nobleza levantisca y eso no fue nada facil en la propia Castilla, Andalucia, Galicia, Valencia y la Mancha, luego hicieron la guerra al moro.
    Ya en las Cortes de Toledo en 1480 tenian bajo control a casi todos los nobles, algunos acabaron devolviendo incluso parte del dinero sustraido a la monarquia… Luego llegó el descubrimiento de América y el reino hispánico se va convirtiendo en Imperio español..Pero insisto la Batalla de Toro marca el inico de otro tiempo para la monarquia hispánica con un nuevo formato de “llámalo como quieras” como potencia en el mapa europeo dels.XVI

     
  3. eloy

    Un fuera de serie el dibujante, mi enhorabuena por el artículo y los dibujos. Muy buen trabajo

     
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  7. pinciano

    En la batallade Toro si leen bien solo se ve a castellanos donde estaban el ejercito Aragones segun parece estaba luchando contra el ejercito Frances Aragon no solo en esta batalladeja sola a castilla si recuerdan y recuerdan bien en Las Navas de Tolosa fueron dos mil soldados los demas Castellanos

     
  8. Israel

    La batalla de Toro es crucial historicamente … para entender lo que hoy conocemos como España, cierto es que costumbres, tradiciones … salvando las distancias, ya sabemos que cada 15 años sociedades como las nuestra cada generación vive cosas distintas, en aquellos tiempos durante siglos hubo inestabilividad, y quizas cien años sin guerras lo más cercana puede ser estos ultimas decadas.

     
  9. El hispano

    Muy buen articulo. La batalla de Toro verdaderamente fue crucial. De su desenlace dependieron muchas de los acontecimiento q ocurrieron a continuación. ¿Hubiese sido todo igual si hunieran vencido las tropas de la Beltranja?
    Otro aspecto fue la actuación rácana de Fernando de Aragón …aunque si pensamos q a la muerte de Isabel de Castilla, este se ofreciera en matrimonio a la Beltraneja nos hace ver el tipo de persona que era.

     
  10. Pingback: Un cuadro, un príncipe, el duque de Alba y su Historia | franciscojaviertostado.com

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