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Presentación de “Dido Reina de Cartago” de Isabel Barceló en la antigua Edeta

La Reina Dido llega a tierras Edetanas

Este viernes tarde 26 de Noviembre en la Biblioteca L`Almodí de Llíria -antigua Edeta– ; tendremos la oportunidad de compartir mesa con la escritora alicantina, Isabel Barceló, en la presentación de su novela “Dido, Reina de Cartago”.

Será un privilegio para una servidora, en nombre de Arquehistoria, coordinar el acto y felicitar a la escritora por el éxito que está teniendo su novela. También trataremos de desvelar, de su mano, los secretos que le han llevado a construir magníficamente la odisea de Elisa de Tiro, conocida después como Dido (la fugitiva).

Entrevista a Isabel Barceló en Arquehitoria, Diciembre de 2009.

Tratando de situaros un poco más en el tema, os dejo algunas reflexiones de última hora sobre las dos versiones que existen del mito de Dido. A los que querais saber más sobre Dido; os esperamos el próximo viernes en la Biblioteca l`Almodí de Llíria.

 

Leyendas sobre la reina Dido y la  fundación de Cartago

Versión latina; la Eneida de Virgilio

El mito de Dido, hija del rey de Tiro -Muto- y posterior reina de Cartago, ha llegado hasta nuestros dias, fundamentalmente, a través de la obra del poeta romano Virgilio,  la “Eneida” . Esta obra maestra de la literatura fue encargada por el emperador Augusto al escritor para mitificar el origen glorioso de Roma. En ella, Virgilio hace coetáneos dos grandes acontecimientos épicos de la antigüedad ; la caída de Troya y la fundación de Cartago. Al tiempo que entremezcla la historia de sus repectivos protagonistas- Eneas y Dido.  Sin embargo, en realidad y según las crónicas de historiadores bastante certeros como Polibio, entre estos dos hechos tuvieron que pasar más de tres siglos. Recordemos que la fecha aceptada por las fuentes de la fundación de Cartago es del 814-813 antes de Cristo.

La versión cartaginsa

Pero, con anterioridad a la Eneida y el mito de la fundación de Roma, ya existía la versión cartaginesa sobre la fundación de la ciudad con el nombre de Qart Hadast (ciudad nueva). Esta tradición fue recogida en el tiempo por los descendientes de aquellos primigenios cartagineses,  y narraba el episodio de las migraciones fenicias por Mediterráneo. Virgilio se apropió, digámoslo así, de esta tradición aportando algunas variantes y convirtiendo a la reina Dido uno de los personajes más famosos de la Eneida.

Isabel Barceló, más acorde con la versión cartaginesa en su novela “Dido “reina de Cartago,  sigue los pasos de Dido en su odisea por el mediterráneo descubriéndonos la humanidad de la reina frente al mito creado por Virgilio.

 

En su forma más antigua, la leyenda de Dido y la fundación de Cartago era la siguiente:

” El rey de Tiro, Muto, tenía dos hijos Pigmalión y Elisa- es el nombre tirio de la reina Dido- . Al morir Muto legó el reino a sus hijos y el pueblo reconoció como rey al joven Pigmalión pese a que todavía era un niño. Elisa, desconfiada de Pigmalión y en una maniobra política contrajo matrimonio con su tío Sicarbas, sacerdote de Heracles y segundo personaje importante de Estado, despues del Rey.

Pigmalión entonces hizo asessinar a Sicarbas para apoderarse de sus teoros, lo cual no logró, ya que su hermana horrorizada por el crimen,tomó la decisión de huir. Cargó secretamente los tesoros de Sicarbas en varios barcos y escapó acompañada de varios nobles tirios descontentos. Se contaba que durante la travesía, para burlar la codicia de Pigmalión habría arrojado al mar de manera ostensible y como sacrificio por el alma de su esposo, sacos que decía estaban llenos de oro, pero que en realidad estaban llenos de arena.

En Chipre, se unió a ellos un sacerdote de Zeus, movido por una advertencia divina. Allí los compañeros de Dido raptarona a ochenta doncellas que se habían consagrado a Afrodita, para convertirlas en sus mujeres.

Luego los emigrantes desembarcaron en África, donde fueon bien recibidos por los indígenas. Estos permitieron a Dido, que les pedía una porción de tierra donde establecerse, que tomase la extensión que puediera abarcar una piel de buey. Dido recortó la piel en tiras delgadísimas y obtuvo de este modo un largo cordón con el que rodeó un territorio bastante extenso. Los indígenas ligados por su promesa le concedieron la tierra así delimitada. No tardaron los habitantes de Útica en enviar regalos a los recién llegados animándolos a fundar una ciudad.

Entonces después de que las aportaciones de colonos procedentes de la metrópoli hubieran dado nueva fuerza a la ciudad, Yarbas rey de un pueblo vecino quiso casarse con Dido y le amenazó con declararle la guerra si rehusaba. Dido impotente para negarse pero horrorizada ante esta nueva unión pidió un plazo de tres meses con el pretexto de calmar, mediante sacrificios, el alma de su primer marido. Expirado este plazo subió a una pira y se suicidó.

Sobre esta leyenda Virgilio construyo la Eneida en la que vemos al héroe troyano arrojado por una tempestad a la costas de África y recogido por los habitantes de Cartago, la ciudad fundada por Dido.

Bibliografía

Grimal, Pierre; ” Diccionario de mitología Griega y Romana ” Ed. Paidós, 1994

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