El sitio de Leningrado, 1941-1944

El sitio de Leningrado, 1941-1944 por el historiador británico Michael Jones.

El sitio de Leningrado, que los alemanes mantuvieron durante 872 días, de septiembre de 1941 a enero de 1944, fue uno de los episodios más heroicos de la Segunda Guerra Mundial y uno de los asedios más terribles de la historia. Los alemanes bombardeaban la ciudad cuatro horas al día, entre las ocho de la mañana y las diez de la noche, a la vez que la sometían a un hambre extrema, que dio lugar incluso a actos de canibalismo; en enero de 1942 la dejaron sin electricidad ni agua corriente. Hitler había ordenado que no se aceptase ninguna propuesta de rendición; su propósito era exterminar a todos los habitantes, ya que no quería supervivientes que hubiera que alimentar. Lo que mantuvo la resistencia e impidió que los alemanes ocuparan la ciudad no fue la fuerza del ejército soviético, sino la voluntad colectiva de sus habitantes que, a costa de cerca de un millón de muertos, supieron hacer frente a la barbarie, sin dejarse abatir. Michael Jones ha reconstruido esta extraordinaria historia basándose sobre todo en el testimonio de los supervivientes.

Vía: Editorial Critica

Es este un libro que constituye un verdadero descenso a los infiernos (El sitio de Leningrado, 1941-1944, Crítica). Parecen cuentos de terror. Sin embargo, son experiencias reales vividas durante el sitio de Leningrado, conocido como el de los 900 días (en puridad 872), uno de los peores asedios que recuerda la historia y en el que el frío -hasta 40 grados bajo cero- y el hambre se sumaron a la guerra y la oscuridad para configurar un cuadro de penalidad y espanto apocalíptico. Nadie sabe cuánta gente murió.

Las autoridades reconocieron más de 600.000 ciudadanos muertos, pero otras cifras superan 1.200.000. Aunque también es un asombroso testimonio de la capacidad de supervivencia del ser humano y un conmovedor canto a la esperanza, el historiador británico Michael Jones, de la Universidad de Bristol, revive extraordinariamente aquel asedio -en buena parte a través del relato directo de los supervivientes y sus diarios- y ofrece datos nuevos que revelan toda la crudeza de un episodio de la II Guerra Mundial que fue manipulado por la historia oficial soviética y que desde hace tiempo sufría el olvido historiográfico.

Jones ha revisado al alza, por ejemplo, la escala en que se practicó el canibalismo. “La Unión Soviética suprimió deliberadamente toda la información sobre el particular. Archivos de la policía secreta que han salido recientemente a la luz muestran que más de 1.400 personas fueron arrestadas acusadas de canibalismo y más de 300 ejecutadas”, explicó Jones a este diario. “Las cifras reales son sin duda mucho más altas. Durante el peor periodo del asedio, a finales de enero del 42 y principios de febrero, distritos enteros de Leningrado fueron invadidos por caníbales”. El autor señala que había bandas organizadas, que un grupo de 20 caníbales se dedicaba a interceptar a los correos militares (para comérselos) y que en un lugar de la calle de Zelenaya donde se vendían patatas se pedía al comprador que mirara donde se guardaban y cuando éste se agachaba le golpeaban con el hacha en la nuca: una escena macabra que combina a Raskolnikov con Hannibal Lecter. La NKVD advirtió de que en los mercados se vendía carne humana. “Cruzar la ciudad era peligroso, y costaba confiar en los demás”, recordaba una superviviente, que señalaba que se veían cadáveres mutilados por todas partes. A las mujeres les cortaban especialmente los pechos.

La extensión del canibalismo da la medida de la desesperación que provocó la carestía de alimentos. La gente se desmoronaba de hambre. La vida se redujo a tratar de encontrar comida. “El horror de lo que se vivió en Leningrado es casi inimaginable”, dice Jones. La gente comía hierba, cola de carpintero, hervía el papel de las paredes, los cinturones de cuero, ¡los libros…! La “cocina de asedio” reveló una imaginación que ríete tú de El Bulli. “Se cambia gato por pegamento”, rezaba un cartel. Llegó un momento en que morían 3.000 personas al día de inanición, luego 15.000, 25.000… Nadie tenía fuerzas para enterrarlos. Una madre sólo pudo arrastrar a su hijo muerto hasta el alféizar y allí lo dejó. Faltaba tanta gente que una obra de teatro sobre los tres mosqueteros se montó sólo con dos, y no es broma. Hubo epidemias de disentería, de tifus.

Los alemanes, y ésta es otra de las aportaciones de Jones, no querían meramente tomar la ciudad -Petersburgo, como la llamaba Hitler-. “El objetivo de los nazis era sellar la ciudad y matar de inanición a toda la población civil, dos millones y medio de personas. Incluidos medio millón de niños”, recalca el historiador. “Esta decisión estaba motivada por el odio ideológico y racial. Y a ella se aplicaron con rigor casi científico. Los alemanes no hubieran aceptado ni siquiera la rendición incondicional de Leningrado”.

El libro analiza meticulosamente la vertiente militar del asedio -la llegada de los ejércitos alemanes con la punta de lanza de los panzer de Manstein; la incompetencia criminal de los mandos soviéticos hasta el nombramiento de Govorov, el héroe de la ciudad sitiada; los intentos desesperados de romper el cerco; la lucha en la cabeza de puente Nevsky, en las orillas del Neva, donde cientos de miles de soldados rusos murieron peleando y donde aún hoy, apunta Jones, afloran sus restos-. Pero es mucho más que un libro de guerra.

“A diferencia de Stalingrado, batalla en toda regla, Leningrado, asedio estático, es en su corazón una tragedia sobre civiles, en buena parte mujeres y niños”, recuerda el historiador. “Y por eso la historia resulta a menudo insoportablemente dolorosa. Escenas como la de los bracitos desmembrados colgando de los cables telegráficos cuando los cazas alemanes ametrallaron despiadadamente el convoy de niños evacuados… Es más que un estudio de guerra, es una narración de sadismo, de deliberada crueldad a escala de masas, y eso lo hace muy duro”.

La gente sacó su lado peor, pero también el mejor. Pasaron cosas extraordinarias: se interpretó durante el asedio, tras lanzar la partitura desde un avión, la Séptima sinfonía de Shostakóvich, que había empezado a componerla en la ciudad antes de que lo evacuaran. Los músicos apenas podían tocar, por la debilidad, pero lograron unir a los ciudadanos en una retransmisión épica, de desafío a los nazis y al destino.

El espíritu indómito y la voluntad de seguir siendo humanos de los ciudadanos de Leningrado resultan, dice Jones, profundamente conmovedores. “La supervivencia del amor, del sacrificio y el altruismo en esas condiciones de horror es un hecho asombroso. La bondad, como el espanto y la abyección, también prosperó”.

Otra evidencia nueva es que Stalin desconfiaba profundamente de la ciudad, por la tradición librepensadora de Leningrado y su independencia intelectual. Durante el asedio, la población tuvo que sufrir también un incremento de la represión.

Cómo pudo aguantar la gente todo aquello es un misterio. “Subestimaron nuestra voraz hambre de vivir”, escribió una superviviente. “En circunstancias desesperadas, algunos degeneraron”, observa Jones, “pero otros encontraron la fuerza para alzarse e incluso ayudar a sus semejantes. Ése es el mensaje de esperanza de Leningrado”.

16 Comentarios a "El sitio de Leningrado, 1941-1944"

  1. Anónimo's Gravatar Anónimo
    1 enero, 2009 - 14:59 | Enlace permanente

    EXELENTE ARTICULO, COMO EN TODA HISTORIA ESTAN LOS BUENOS Y LOS MALOS. EN ESTE CASO LOS BUENOS SON LOS CIVILIS QUE TUVIERON QUE SOPORTAR EL SADISMO DE LOS NAZIS Y DE STALIN Y POR OTRO LADO LOS MALOS, QUE SON MUY CLAROS AUNQUE MUCHAS VECES SE QUIEREN PASAR DE HEROES, HITLER, STALIN, LOS SOLDADOS ALEMANES,FINLANDESES, DIVISION AZUL Y OTROS QUE PARTICIPARON EN LA BARBARIE.

  2. Anónimo's Gravatar Anónimo
    15 enero, 2009 - 4:33 | Enlace permanente

    muy buen articulo.

  3. Anónimo's Gravatar Anónimo
    23 enero, 2009 - 16:25 | Enlace permanente

    Soy director de escuela jubilado. Tengo 70 años y, a continuación de haber visto una interesante película en el cable, decidí profundizar mi información sobre el sitio de Leningrado.
    Después de leer el artículo que estamos comentando y varios otros, llego a la lamentable conclusión que no hemos evolucionado desde las épocas de barbarie porque lo que aquí se narra no pertenece a un mundo civilizado, situación que posiblemente llevará a la humanidad a pelear la Cuarta Guerra Mundial, después de una Tercera que destruirá el mundo, solamente con piedras y con palos como lo vaticinó Alberto Einstein.

  4. Anónimo's Gravatar Anónimo
    24 enero, 2009 - 12:04 | Enlace permanente

    . Lamentablemente la historia se repite. Y esta terrorífica página del holocausto nazi, recuerda bastante a otras mas antiguas, el sitio de Numancia en nuestra península; un episodio cruel y salvaje por parte de unos romanos que asediaron hasta la muerte a un pueblo olvidándose del mundo civilizado que querían construir. Espero que no tengamos que vivir ninguna de esas gueqrras que vaticina, estimado profesor, pero está claro que los años de paz terminan algún dia.
    Emilio Bonilla. Un saludo desde Córdoba.

  5. Anónimo's Gravatar Anónimo
    25 enero, 2009 - 21:32 | Enlace permanente

    En mi calidad de autor del comentario anterior, deseo dar a conocer mi identidad con el objeto que se constituya un espacio de discusión en internet que permita que las futuras generaciones puedan percatarse del futuro gran problema que enfrenta la humanidad: la deshumanización y la pérdida de valores morales lo que llevará a los seres humanos a actuar como simples irracionales. Soy chileno, mi dirección electrónica rupeca@gmail.com, mi nombre es Rudecindo Peña Carrasco.

  6. ampa's Gravatar ampa
    30 enero, 2009 - 10:52 | Enlace permanente

    Estimado lector; gracias por su comentario y por compartir sus inquietudes en nuestro weblog de historia. Le invito a que utilize nuestros foros para abrir cualquier debate que considere de interés para nuestra comunidad relacionado con la historia o la arqueologia.
    Sólo tiene que registrarse haciendo login y entrar en los foros, tendrá que clikar-arriba del todo, en la derecha-para crear un nuevo tema de debate o bien entrar en la sección “temas activos” del menú de la izquierda para opinar de los temas actuales.

    Un saludo
    A.Galduf Editora

  7. Anónimo's Gravatar Anónimo
    12 noviembre, 2009 - 9:58 | Enlace permanente

    me hace mucha gracia kuando opinan y kritican alos que participaron en la 2 guerra mundial parece como si hubieseis estado ayi aunque nunguno de vosotros vivisteis nada de eso y os vasais en loque os han enseñado gente q ni estuvo y que en la historia nose cuenta ni la mitad de la verdad ya que se save lo que anivel politico les intereso narrar por que no os molestais en recojer relatos reales de los que vivieron ese infierno osea a veteranos soldados que participaron veriais que loque eyos cuentan es muy diferente alo que os han enseñado y mejor que eyos nolo saveis vosotros ya que eyos si estavan ayi aver si algun historiador se molesta en preguntarle tanto alos italianos franceses rusos alemanes y ala division azul española yo por suerte o por desgracia e escuchado el relato de cada uno de eyos y sinceramente eyos fueron simple mandados y victimas como loos civiles si hoy tubiesen que volver a pasar loque pasaron en 1939 hasta 1945 os aseguro q ue ninguno de eyos lo haria eyos tambien sion personas tambien perdieron seres queridos e incluso tubieron que ver como matavan asus familias y los pocos soldados que volvieron gran parte de ellos dejaron parte de su cuerpo en las batallas y tiene que vivir con ese recuerdo toda su vida.ay dejo esto un saludio

  8. Anónimo's Gravatar Anónimo
    18 diciembre, 2009 - 8:34 | Enlace permanente

    Por fin leo un artículo objetivo y humano sobre el Sitio de Leningrado comentando el libro del historiador inglés Michel Jones . Demasiado breve , sin embargo muestra muy a vuelo de pájaro lo que dignificó la barbarie del nazismo y sus compadres , pero que el heróico pueblo Soviético y sus heróicas fuerzas armadas supo hacerlos morder el polvo de la derrota y la ignominia a los agresores . Por cierto es muy importante conocer el libro del escritor inglés Alexander Berth , corresponsal de la BBC de londres en la Unión Soviética durante la guerra ; se intitula El Frente Oriental.

    Mario H. Curzio tigre053@yahoo.com.mx

  9. Anónimo's Gravatar Anónimo
    12 marzo, 2010 - 0:38 | Enlace permanente

    Muy bueno y explìcito

  10. Anónimo's Gravatar Anónimo
    8 mayo, 2010 - 0:17 | Enlace permanente

    exelente articulo, muchas gracias

  11. Anónimo's Gravatar Anónimo
    11 junio, 2010 - 21:04 | Enlace permanente

    Es mejor aprender un poco de ortografía en lugar de estar opinando sin sentido.

  12. Anónimo's Gravatar Anónimo
    9 julio, 2010 - 1:10 | Enlace permanente

    nada más que decir, “El hombre es el peor animal suelto en la tierra”.-

  13. Anónimo's Gravatar Anónimo
    2 septiembre, 2010 - 6:53 | Enlace permanente

    por ejemplo lo que estan haciendo los israelitas con los palestinos,no se puede comparar con el asedio de estalingrado,pero parece mentira que despues de lo que pasaron los judios por culpa de los nazis ,hagan ellos lo mismo con el pueblo palestino,no dejando pasar ayuda humanitaria comida medicamentos agua potable etc,y eso en el siglo que estamos ,la humanidad no aprende sino que el capitalismo lo oculta para su propio beneficio,me aberguenzo de ser humano aunque no comparta los metodos capitalistas…

  14. Anónimo's Gravatar Anónimo
    27 julio, 2010 - 0:38 | Enlace permanente

    Que interesante este articulo…me causo mucha gracia el anonimo sobre el que comenta de la ortografia..realmente la unica justificacion a tanto error ortografico es que esa persona no escribe espanol y punto.
    me sorprende tanto que lo voy a guardar en mis files.

  15. Nicolás's Gravatar Nicolás
    23 diciembre, 2011 - 20:40 | Enlace permanente

    Tampoco impresiona como que esa persona lo haría muy bien escribiendo en otro idioma.

  16. 21 febrero, 2014 - 17:46 | Enlace permanente

    Felicidadaes grande artículo. Adios.

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1 Trackback a "El sitio de Leningrado, 1941-1944"

  1. el 30 enero, 2013 a las 23:46