... ...

El Enigma del Escorial

Ensayo sobre uno de los principales símbolos de la Monarquía hispánica en su etapa de máximo esplendor. El autor analiza aspectos del poder de Felipe II relacionados con el papel del edificio, así como la vinculación entre El Escorial y la identidad de España. Una aproximación subjetiva al tema, que aborda el carácter simbólico del conjunto más allá de su interpretación histórica y artística. ¿Existe una idea secreta tras la construcción del Escorial? ¿Qué mensaje esconde? ¿Cuál es el código para descifrar su misterio? ¿Por qué se erigió? Las respuestas a estas preguntas desembocan en controversia, y la literatura acerca de la correcta interpretación del edificio es muy abundante. Solo un aspecto resta incuestionable: la magnificencia del conjunto.

Henry Kamen, historiador británico, es un hispanista que cuenta con enorme reconocimiento internacional; su campo de especialización son los siglos XVI y XVII de la historia de España. Entre sus títulos más destacados figuran Del Imperio a la Decadencia. Los mitos que forjaron la España moderna (2006) y Los desheredados. España y la huella del exilio (2007).

Un palacio no tan tenebroso

A principios de la época moderna, los príncipes grandes y pequeños de Europa erigieron numerosas construcciones, afirmaciones de su magnificencia y su poder, y manifestación de su visión del mundo. De todos ellos, sólo el Real Monasterio de San Lorenzo de El Escorial, la creación de Felipe II, parece necesitar una explicación, y muy pocos edificios han provocado a lo largo de la historia reacciones tan viscerales y contrarias como éste. Además, todas ellas divergen de su sentido e inspiración reales. ¿Es la octava maravilla del mundo o el símbolo de las peores inclinaciones del ser humano y, en concreto, de los españoles?

Y es que “el edificio asumió a lo largo de la historia unas formas y significados que su fundador jamás hubiese llegado a imaginar. Se convirtió en un fenómeno misterioso e inexplicable, que sirvió de semillero para toda clase de razonamientos esotéricos, supersticiones y conjuras tenebrosas y, en el cual, no obstante, muchos quisieron ver los rasgos característicos del auténtico espíritu de la nación. Los observadores interpretaron como quisieron su descarnado perfil” (p. 298).

Al edificio le ocurre lo mismo que al rey que lo construyó: ha sido objeto de valoraciones perversas e interesadas. A Felipe II se le imputan muchos pecados que no sólo no cometió, sino que usualmente son lo opuesto a lo realmente ocurrido. En El Escorial, el hombre más poderoso del siglo XVI no quiso pregonar sus victorias militares, ni construir un panteón real, ni glorificar su poder, ni proclamar los triunfos de la fe, ni imitar el Templo de Jerusalén, ni reflejar el alma de España.

Henry Kamen realiza una necesaria labor higiénica y justiciera, mas, a pesar de la encendida defensa del monarca y su obra arquitectónica, con la que podemos coincidir, no deja de hacer aquí su propia utilización ideológica de Felipe II y el Escorial: para poner de manifiesto, en consonancia con su obra previa, que su afición por lo hispánico es en todo condescendiente, conservando la actitud del brujo blanco que desciende al mundo incivilizado de los salvajes papamoscas, chovinismo subvencionado que tan bien ha desnudado Arturo Pérez Reverte.

Fuente

Marcador

Ampa

View more posts from this author

Deja un comentario

Tu dirección de correo electrónico no será publicada. Los campos necesarios están marcados *

Puedes usar las siguientes etiquetas y atributos HTML: <a href="" title=""> <abbr title=""> <acronym title=""> <b> <blockquote cite=""> <cite> <code> <del datetime=""> <em> <i> <q cite=""> <s> <strike> <strong>