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Charles Dickens el hombre que reinventó la Navidad

La verdadera historia del espíritu de la Navidad

A.Galduf/Arquehistoria

Estas navidades “Cuento de Navidad”, la película inspirada en la vieja fábula de Charles Dickens “A Christmas Carol”, cuyo protagonista es el viejo tacaño Scrooge, se muestra en las taquillas de medio mundo. Con cierta retrosperspectiva histórica, me pregunto porqué este cuento de Dickens ha entretenido durante 165 años a millones de niños del mundo. Pero aún con el paso del tiempo, este clásico navideño sigue encandilando a todos los públicos hasta el punto de convertirse en un verdadero éxito de taquilla. Dónde radica el mérito de Dickens para que, de su cuento salgan cada año nuevas ediciones, ya sea en forma de cuento infantil, obras de teatro dramático y musical o  producciones cinematográficas. Analicemos el contexto histórico del escritor inglés, para comprender cómo se gesta la verdadera historia de la Navidad actual. El propósito es el de conocer de cerca a uno de los creadores de la Navidad moderna. Charles Dickens contribuyó a recuperar la celebración del nacimiento de Cristo como una fiesta popular, familiar y comercial. Viajemos en el tiempo hasta el lugar donde se va a confeccionar la Navidad tal y como hoy la entendemos. Veremos, como su obra “Un cuento de Navidad”, publicado en 1843, desempeñó un importante papel en la reinvención de la fiesta de Navidad, recuperándola y dotándola de un espíritu de compasión, buena voluntad, y armonía familiar; es decir resaltando el verdadero espíritu de la Navidad.

 

Contexto histórico de Dickens

La producción literarira del escritor inglés, Charles Dickens (1812-1870)-se concentra en la segunda mitad del s.XIX en el contexto de una sociedad inglesa gobernada por la reina Victoria. Estamos ante la Inglaterra del capitalismo, en pleno auge de la Revolución Industrial. Una sociedad marcada por los constantes confictos entre la burguesía-que accedía al poder, y la clase obrera. Esta confictividad social hacía cada vez más difícil la vida en la ciudad. Las injusticias, la miseria y la marginación que padecía la Europa rural, y el hacinamiento en las ciudades producto de la emigración del campo a la urbe, influyeron en el despertar de las ideologías y movimientos obreros e intelectuales.

Charles Dickens, fue un notable escritor ingles de este tiempo. Definido como “el novelista de la vida popular inglesa”, denunció en sus obras la realidad social inglesa y de alguna manera buscó alfabetizar a sus lectores, promoviendo el hábito de la lectura por entregas. Sus novelas se publicaban por capítulos y se distribuían por correo en formato de folletines.

Perteneció a la llamada escuela realista. Asi que, Dickens, retrató esa Inglaterra de la Revolución Industrial del s.XIX en sus escritos. Fue crítico denunciando la miseria y las duras condiciones de las clases bajas en aquél mundo cambiante. A través de sus novelas, Dickens solía reflejar  la estratificación social de la sociedad victoriana. Le gustaba empatizar con las gentes más comunes y mostraba cierto escepticismo por la familia burguesa. “Más que literato, fue un agudo reportero capaz de penetrar en el alma del pueblo y exhibir las miserias de su tiempo, sin pena ni morbo, con infinita piedad”.

En su obra  “A Christmas Carol”, Dickens adquiere un compromiso social, describiendo la Navidad como un tiempo en el que esas diferencias sociales se hacían más acusadas. Los pobres pasaban frío y penurias en las calles, mientras que los acomodados burgueses vivían rodeados de bienestar. El objetivo del escritor era que sus historias navideñas sirvieran para que la sociedad inglesa tomara conciencia de este desarraigo de las clases trabajadoras y para que el estado les diera protección.

La Navidad antes de Dickens

La Navidad no siempre fue tan sonada y popular como en la actualidad. Inglaterra. Siglo XVII:

Hubo un tiempo, durante la Reforma protestante, en que  los sectores ingleses más puritanos rechazaban la fiesta del nacimiento de Jesús por su vinculación al catolicismo, y la acabaron prohibiendo en algunas iglesias protestantes. Hasta que finalmente, durante la Guerra civil inglesa en 1647, un edicto de los gobernantes puritanos ingleses prohibe tajantemente la celebracion de la natividad. No obstante, el pueblo se amotinaba, rebelándose contra esta impopular decisión, hasta que la fiesta vuelve a restaurarse en 1660. Aun así, muchos de los miembros del clero reformista, siguieron los argumentos puritanos y continuaron rechazando las Celebraciones Navideñas. El edicto ya se había revocado pero todavía tenía efectos funestos. La Navidad era un día de descanso que se dedicaba a actividades sencillas. En el continente americano algunos hogares celebraban una fiesta solemne con pocos símbolos de alegría.

En la América colonial, aunque los cristianos residentes de Virginia y Nueva York siguieron las celebraciones libremente, los Puritanos de Nueva Inglaterra rechazaron la Navidad, y su celebración fue declarada ilegal en Boston de 1659 a 1681. Después de la Revolución americana, en los Estados Unidos, la Navidad se entiende como una costumbre inglesa que va perdiendo importancia. Llegados al siglo XIX, vemos cómo la celebración de la Navidad se estaba quedando en una costumbre religiosa más, sin nada de especial.

El origen de la Navidad actual

Sabemos que la Navidad, tal como la conocemos hoy, es una creación precisamente, del siglo XIX. Ya que es en este siglo, es cuando la Navidad empieza a popularizarse con el carácter que tiene hoy día, se refuerzan costumbres como el intercambio de regalos, la figura de Santa Claus o la de regalar tarjetas de Navidad.

En 1843 Dickens escribió Cuento de Navidad, el primero de una serie de libros anuales de Navidad que pretendían, según él, “…despertar antiguos pensamientos de amor”. En estas historias, Dickens aprovecha los ingredientes de la conmovedora celebración religiosa de la antigua Navidad para tratar de unir a las familias con el espíritu del amor y la caridad. Dicho de otras manera; consciente de que la celebración de la Navidad había perdido fuerza e instensidad, Dickens concibe esta fecha como un tiempo de celebración sincero y familiar, y recupera tradiciones y costumbres. En definitiva revive la celebración del nacimiento de Cristo y la impregna de un estimulante espíritu navideño.

La labor de Dickens surte el efecto esperado. En navidades posteriores sus libros navideños se siguen vendiendo. Las costumbres antiguas se van recuperando;  El árbol de Navidad, originario de zonas germanas, se extenderá por otras áreas de Europa y América. Los viejos villancicos vuelven a escucharse y se componen otros nuevos (la costumbre de cantar villancicos, aunque de antiguos orígenes, procede fundamentalmente del siglo XIX). Las tarjetas de navidad no empezaron a utilizarse hasta la década de 1870, aunque la primera de ellas se imprimió en Londres en 1846.

Costumbres que con el tiempo, nuestra sociedad consumista (en especial la norteamericana) aprovecharía para expandir la Navidad por el mundo, ya sin el matiz religioso sino con el marcado slogan del “espíritu navideño”.

Sus métodos literarios fueron un éxito

Parece que la prioridad de Dickens se centraba en conseguir la mayor calidad literaria posible en un tiempo récord. “Cuento de Navidad” fue escrito en tan sólo seis semanas. Durante todo este tiempo no salió de su casa, ya que escribía bajo presión acabar la obra justo a tiempo de inicira la campaña navideña. Así que tuvo que escribir muy deprisa. “Cuando Dickens lo acabó, el libro se imprimió en muy poco tiempo, llegó a las librerías el 17 de diciembre de 1843 y en Nochebuena se habían vendido ya las seis mil copias, con lo que se convirtió en un súperventas instantáneo”, aunque había invertido bastante en publicar el libro y los beneficios no eran proporcinales a las ventas. Parece ser que se tuvo que conformar con 230 libras de la época.

Inglaterra tenia una gran tradición lectora. La novela por entregas o folletín acaba consolidándose en esta gran ciudad sacudida por la revolución industrial. Charles Dickens conforma este nuevo tipo de escritor de éxito por entregas. Los capítulos a poco precio o con el periódico, provocaron una auténtica pasión en los lectores de aquel tiempo que convirtió a los escritores en auténticos ídolos de su público.

Para acabar, recomiendo  un libro muy interesante “The man who invented Christmas” de Les Standiford que cuenta la situaciones apuaradas por las que pasó Dickens para conseguir sacar adelante y publicar en las navidades de 1843 su cuento “Canción de Navidad” que pasaría ala posteridad como un verdadero clásico navideño.

Dickens World, el parque temático de Dickens

Pero todavia no se vayan que aún hay más. Si alguien está pensando estas Navidades en hacer algo diferente y le entusiasman las novelas de Dickens existe un lugar pensado para él.

Un parque llamado Dickens World reconstruye la Inglaterra victoriana y, particularmente, el Londres del siglo XIX, el de la ‘peste’, con sus edificios oscuros, luces enfermas, sonidos y los olores apestosos de las calles. No falta la niebla, ni la oscuridad ni la violencia que actores y robots animados representan.

El visitante puede pasar a la guarida de Fagin, lider de la banda de carteristas de Oliver Twist, tomarse una copa en la taberna de “Six Jolly Fellowship Porters” o sentir los fantasmas de la casa encantada de Ebener Scrooge

Dickens World está basado en las obras de Charles Dickens y el mundo en el que él vivió, de hecho, el parque está emplazado en Chatham, lugar donde su padre se empleó como oficinista y el escritor se vio obligado a trabajar en una fábrica de esta localidad, a los 12 años, tras el encarcelamiento de su progenitor. El parque también ofrece un atractivo recorrido en bote que posibilita una nueva y divertida manera de disfrutar a Dickens y sus personajes y al mismo tiempo adquirir conocimiento de los tiempos y condiciones de las experiencias que la gente vivió en Inglaterra a principios del Siglo XIX.

Algunas conclusiones

Yo creo que, Dickens, incorpora sin ser transgresor una serie de elementos que crearon precisamente el espíritu navideño tal como ha pasado hasta nuestros dias. En muy poco tiempo este escritor rompió definitivamente con los moldes puritanos de la época victoriana y transformó lo puramente religioso de la celebración del nacimiento de Cristo en algo más comercial; “La Navidad”

Así que podemos decir que Dickens, fue un verdadero promotor de nuestra  Navidad y el responsable de concebir  aquello del espíritu navideño; algo así como una historia similar a una parábola bíblica en la que vernos identificados tratando de aplicar la moraleja.

Dickens no sólo modificó la idea de aquellas Navidades que ya nunca fueron como antes, sino que además creó el mito de que la blanca Navidad. Los meteorólogos afirman  que durante la infancia de Dickens hubo ocho navidades blancas, una tras otra; sin duda, esto determinó la forma en que él, junto con millones de tarjetas de felicitación, representaron la Navidad en Inglaterra.

Un año más esa  Navidad blanca, con pavo y en familia y el espíritu navideño de Charles Dickens llamarán a nuestra puerta.

Fuentes Consultadas:

http://www.hiru.com/es/literatura/literatura_06800.html

Lasescapadas.com

http://www.selecciones.com/acercade/art.php?id=1135

wikipedia

Para curiosos, un link donde acceder al manuscrito original de “Cuento de Navidad” en alta resolución, en PDF http://documents.nytimes.com/looking-over-the-shoulder-of-charles-dickens-the-man-who-wrote-of-a-christmas-carol#p=1

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7 thoughts on “Charles Dickens el hombre que reinventó la Navidad
  1. Anónimo

    muy buena investigacion, creo particularmente que las tradiciones son positivas, solo que, cuando una tradicion violenta un principio produce deformaciones que arrastran a las masas. con relacion a la navidad creo que no debe enfocarce el lo que tenemos o hacemos o podemos dar, sino en lo que Dios nos a dado a traves de Jesucristo, su venida al mundo como humano es la noticia mas extraordinaria para toda la huimanidad pues la llena de esperanza .

     
  2. Anónimo

    Tu opinión está influida por la religión. Creer en algo es positivo mientras te sirva. Pero la sociedad occidental solo cree en el dinero y por eso se mantiene la tradición disfrazada de nacimiento divino
    Gracias
    Alonso

     
  3. esteve

    No importa hoy lo que celebramos tanto cómo lo celebres.
    Dickens humanizó la Navidad fuera de complejos religiosos, hoy se ha quedado en puro mercado. En noviembre ya nos atacan con turrones y polvorones.
    Que tengais unas felices fiestas.

     
  4. violeta

    Muy buen articulo, completísismo. Estor de acuerdo con esteve en que la Navidad hoy ya no se puede desligar de la parte comercial

     
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