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Leyendas sobre le cuerpo y la tumba de Alejandro Magno
Enviado por ampa el 18 Febrero, 2008 - 10:19.
¿Donde está enterrado el cuerpo de Alejandro Magno?
Por J.Antón
De Babilonia a Alejandría, pasando por Macedonia, Menfis y Siwa; Nicholas J. Saunders persigue en un libro los
testimonios y las leyendas sobre el cuerpo y el sepulcro perdidos de Alejandro Magno. Viaje a uno de los
grandes enigmas de la arqueología.
Dónde está Alejandro? ¿Bajo la cripta de la mezquita de Nabi Daniel en Alejandría? ¿Oculto entre las millares de momias doradas del oasis de Bahariya? ¿Desmenuzado en mil reliquias y amuletos de la tardoantigüedad? Se ignora el paradero del cuerpo y la tumba del que fuera el mayor conquistador del mundo. Desde que murió y fue
embalsamado en Babilonia en el 323 antes de Cristo hasta que en 2002 un extravagante experto aeroespacial, Andrew Chugg, propuso que Alejandro yacía bajo el altar mayor de la basílica de San Marcos en Venecia (¡!), pasando por 1995, cuando la dudosa arqueóloga griega Liana Souvaltzi anunciara el hallazgo de su sepulcro en el
oasis de Siwa -no era verdad: fue una de las grandes decepciones de la arqueología-, la historia de los restos del rey macedonio y el monumento destinado a contenerlos, el Soma, está envuelta en maravilla, misterio y leyenda. Incluso Hamlet especuló sobre el tema.
La historia de los restos del rey macedonio y el monumento destinado a contenerlos, el Soma, está envuelta en misterio.
En la aventura de la búsqueda, digna de Indiana Jones, han figurado arqueólogos, locos y visionarios.
Octavio Augusto le rompió accidentalmente la nariz a la momia al besarla en su tumba en Alejandría.
Ahora, un libro, Alejandro Magno. El destino final de un héroe, de Nicholas J. Saunders, profesor de antropología del University College de Londres (Zenith/Planeta), documenta por primera vez todas las teorías y búsquedas del emplazamiento de la tumba del personaje y de sus restos -los considera el verdadero "grial" de la
arqueología-, componiendo un recorrido por la historia, el mito y la geografía realmente apasionante.
En la aventura de la búsqueda, digna de Indiana Jones, han figurado arqueólogos notables, incluso Schliemann,
el descubridor de Troya (al que no le dieron permiso para excavar bajo la mezquita de Nabi Daniel), y Howard Carter, el que halló la tumba de Tutankamón, que presumió ante Farouk de que sabía el paradero de la del rey macedonio. Y también, en gran cantidad, impostores, visionarios y locos pintorescos ("los tontos de Alejandro"). Entre estos últimos, el camarero griego Stelios Koumatsos, que a lo largo de treinta años, desde 1950, se las apañó para excavar por toda Alejandría, a menudo clandestinamente, y dijo haber entrevisto en un
pasadizo subterráneo, por un agujero, un ataúd de cristal con el nombre de Alejandro. Emulaba así a ilustres y no menos estrafalarios predecesores como Alexéi Ramonsky, funcionario de la Embajada rusa de Alejandría, que aseguró en 1898 haberse topado en las bóvedas bajo la mezquita de Nabi Daniel con un bloque de alabastro negro que aguantaba una polvorienta urna de cristal dentro de la que había una figura momificada sentada en un trono.
En 1979 se registró incluso una expedición de videntes a Alejandría en busca del paradero de Alejandro
Respecto al cuerpo de Alejandro
De hecho, lo que se sabe históricamente sobre el cuerpo de Alejandro es que tras su momificación en Babilonia fue enviado en un gran carro ceremonial hacia Macedonia. En el camino el regio cargamento fue interceptado por Ptolomeo, uno de sus generales, que se había apropiado de Egipto, y llevado al país del Nilo como un valioso
instrumento simbólico de legitimación. Ptolomeo, recapitula Saunders, instaló el cuerpo en Menfis mientras le preparaba una tumba a su altura en Alejandría, la gran capital que debía potenciar Alejandro con su presencia post mortem. De la morada funeraria que Alejandro tuvo en Menfis, durante unos veinte años, no se sabe absolutamente nada. Así que ahí hay un primer enigma arqueológico: es posible que estuviera en el área de Saqqara, quizá en conexión con el Serapeum. El momento exacto del traslado del cuerpo de Alejandro a Alejandría
en su sarcófago de oro no está claro. Saunders especula con que pudo haber sido el hijo y sucesor de Ptolomeo,
Filadelfo, quien se encargara de ello. En el 274 antes de Cristo, Alejandro ya estaba en Alejandría. Su estancia allí duraría siglos, casi toda la antigüedad, y lo más seguro es que el rey (o lo que quede de él) siga aún en la ciudad. Pero parece ser que no estuvo siempre en el mismo lugar de la metrópolis. Saunders apunta que hubo otro traslado urbano, desde una primera tumba, solitaria, a otra más monumental que estaría en conexión con las de los reyes de la dinastía ptolemaica que se enterrarían en la misma área del mausoleo de Alejandro.
El historiador Estrabón, que visitó la ciudad en el 30 antes de Cristo, señala que el Soma, "que tiene un recinto donde están las tumbas de los reyes y la de Alejandro", estaba en el distrito de los Palacios
reales, al norte de la ciudad. "Ésta era", apunta Saunders, "la segunda y la más famosa de las tumbas de Alejandro Magno en Alejandría".
Hoy esa zona corresponde al promontorio Silsileh, pero una parte del área antigua quedó bajo el agua con la elevación del nivel del mar y otra fue arrasada en el siglo XIX al construirse el malecón, la Corniche
alejandrina. Ni de la primera tumba ni del gran mausoleo definitivo de Alejandro, que debió ser espectacular, se ha encontrado -aquí hemos de añadir un esperanzado "aún"- ningún resto. Tampoco ha quedado, y esto es muy extraño, representación alguna. Así que, aunque Saunders rastrea cómo pudo ser la tumba, la verdad es que no
tenemos ni idea de su aspecto, todo son especulaciones.
La tumba de Alejandro fue uno de los lugares más célebres de la antigüedad, un punto caliente del turismo grecorromano, y, entre el 300 antes de Cristo y el 400 de nuestra era, la visitaron todos los famosos de la época.
Sabemos que entre ellos se contaron Julio César y Octavio Augusto, que le colocó una corona de oro a la momia del conquistador -y le rompió la nariz accidentalmente al besarla: siempre se pone uno nervioso al besar a una momia-. El rey por lo visto ya no descansaba en su sarcófago original de oro, sustituido por Ptolomeo X
por otro más baratito de alabastro o cristal de roca. Tampoco poseía sus ornamentos áureos, de los que lo había despojado Cleopatra para reclutar más tropas tras la derrota de Actium. Visitantes posteriores fueron Calígula, que le quitó la coraza a Alejandro y seguramente a Adriano. Septimio Severo hizo cerrar a inicios del siglo III la tumba, que por entonces parece que estaba en conexión con algunos rituales secretos preocupantes.
Las luchas entre paganos y cristianos que devastaron Alejandría entierran definitivamente el Soma en la oscuridad del olvido y la rumorología. Saunders ofrece la muy sugerente teoría de que la tumba de Jesucristo en Jerusalén, hallada en el siglo IV, fue un oportuno contrapeso a la de Alejandro, símbolo del paganismo.
Restos de cualquiera de las tumbas de Alejandro, incluida la más importante, el Soma, perdida en el palimsesto que es Alejandría, pueden aparecer cualquier día. No hay que hacerse muchas ilusiones acerca de su estado. La momia, más frágil, lo tiene aún peor. Puede haber sido escondida por paganos en algún lugar secreto o haber
sido destruida en cualquiera de las violentas vicisitudes -humanas y geográficas- de Alejandría . Saunders propone que pudo tener un final digno del cosmopolita Alejandro: troceada y convertida en millares de amuletos desperdigados por todo el ancho mundo que una vez el joven y heroico macedonio conquistó.
Fuente: www.elpais.com
no me creo que esté
no me creo que esté desaparecida después del culto que se le rindió,alguien ha logrado despistar y ocultarlo
bueno compañeros,sabemos
bueno compañeros,sabemos que el entierro fue algo multtitudinario,osea que no fue un secreto donde estuvo el emplazamiento,con lo cual sabemos que su tumba fue sobre unos 700 años un lugar donde se le poia visitar o bien lo que quedo de el,en los 700 años varios reyes ,emperadores,faraones,etc muy poderosos lo visitaron y cada uno de ellos lo profanavan.ejem octavio torpe de el le rompio la nariz al vesarlo y ya no mantenia su sarcofago original de oro por otro mas barato,tampoco sus ornamentos funebres que se encargo cleopatra 7 para obtener dinero para sus guerras,tambien unos años mas tarde aparece caligula que le despoja yo creo de lo ultimo de valor material que fue su esplendida coraza y poco mas tarde en el siglo 3 d.c septimo severo clausula su tumba por rituales secretos paganos.asi que de lo que fue a lo que algun dia (muy dificil)podremos encontrar,solo encontrariamos sus huesos,que ya seria algo fantastico,lastima que su tumba no tuviese tanto secreto como la de alarico I que tras cambiar un curso de un rio hacer la tumba y despues hacer que el curso vuelva asu cauce y matar a todos los esclavos que participaron en la tumba para que hasta el dia de hoy no se haya encontrado y eso que se dice que hay numerosos tesoros irrelevantes como la mesa redonda del rey salomom,el memorat etc.aunque por lo que seria fue sepultado con las mejores riquezas de aquellos años de conquista digno para el mejor comandate,estratega,valiente como el mejor de su ejercito ALEXANDER.seguicoco@hotmail.com
ES EL CADVER MAS ASALTADO Y
ES EL CADVER MAS ASALTADO Y GOLPEADO DE LA HISTORIA, Y AQUE EL BRUTO DE OCTAVIO LE ENCHUECO LA NARIZ Y CALIGULA LO DEJO ENCUERADO AL LLVARSE LOS CALZONCILLOS Y LA CORAZA, DEBE ESTAR REVOLCANDOSE EN LA TUMBA, SI ES QUE TIENE UNA EL PORBRE
COSME
SU CALACA YA NO IMPORTA, LO
SU CALACA YA NO IMPORTA, LO QUE IMPORTA ES EL ORO QUE PUEDE QUEDAR
¿POR QUE PREOCUPARSE DE UN
¿POR QUE PREOCUPARSE DE UN MUERTO? MEJOR ES INVESTIGAR SOBRE EL VIH
COSME
Siempre surgen leyendas
Siempre surgen leyendas alrededor de tumbas de los grandes de la historia...y mucha corrupción. A saber...
Pero vamos, por todo lo que ha podido pasar el pobre...que le rompen hasta la nariz!
Me leere el libro de Saunders.
Saludos,
Earwenth
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