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Las alegres chicas gaditanas
Enviado por ampa el 10 Marzo, 2008 - 17:31.
Las alegres chicas gaditanas
Según el libro de Juan Eslava Galán. Historia de España contada para escépticos
Se trataba de las puellae gaditanae (Chicas de Cádiz) unas bailarinas de "la licenciosa Cádiz(sic)" que cantaban y ejecutaban unos bailes a la vez que tocaban sus baetica crusmata (castañuelas andaluzas) y que son consideradas como las precursoras del Flamenco. El origen de estas bailarinas se cree que se remonta a los fenicios y también las conocerían los Griegos aunque se ignora como las llamaban. En sus orígenes el baile tendría un componente sagrado o ritual pero con el tiempo fue puramente lúdico.
Los bailes que realizaban debían de ser de lo más sugerentes( por decirlo suavemente) y según dicen, las letras de sus canciones "... no las osarán repetir ni ni las desnudas meretrices". El poeta Marcial nos describe su modo de bailar:
"Cuando bailan, contonean sus atractivas caderas y hacen gestos de increible lubricidad... []Su cuerpo, ondulando muellemente, se presta a tan dulce estremecimiento, a tan provocativas actitudes, que harían masturbarse al casto Hipólito. "
El poeta Juvenal hace referencias similares, detallando que en sus bailes iban descendiendo hacia el suelo hasta tocarlo, lo que era muy aplaudido por la plebe.
Hasta nuestros días ha llegado el nombre de dos de ellas. Una se llamaba Teletusa y Marcial nos habla de ella...
"Experta en adoptar posturas lascivas al son de las castañuelas béticas y en danzar según los ritmos de Gades, capaz de devolver el vigor a los miembros del viejo Pelias, y de abrasar al marido de Hécuba junto a la mismísima pira funeraria de Héctor. Teletusa consume y tortura a su antiguo dueño. La vendió como sirvienta y ahora la ha comprado para concubina. "
Y la otra era Qincias y también Marcial nos cuenta como era...
" Quincias, delícias del pueblo, conocidísima del Circo Magno, experta en menear sus vibrantes nalgas, deposita en ofrenda a Príapo los címbalos y crótalos, sus instrumentos de calentamiento, así como los tambores golpeados con firme mano. En compensación suplica ser siempre grata a los espectadores y que su público este siempre erecto como el dios."
Gustaban tanto que no había festín o banquete en el que no actuaran estas Puellae, hasta el punto esto era así, que se consideraba de muy mal gusto el no tenerlas.
Fuente: historiasconhistoria.blogia.com
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