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El terremoto y la Crucifixión de Cristo ¿se pueden datar?

Un reciente estudio científico trata de poner una fecha exacta a la Crucifixión de Jesús de Nazaret, a través del análisis geológico de los sedimentos del Mar Muerto.

Se trata de comprobar si hubo un seísmo por las fechas, consideradas probables, del martirio de Cristo

Ampa Galduf/Arquehistoria

No queremos dejar pasar un tema que nos llama la atención en la última semana. Para ello volvemos a resucitar uno de los debates que más nos apasionan en nuestro blog. La discusión científica sobre la existencia o no de algunos de los portentos atribuidos o relacionados con la figura de Jesús de Nazaret. Un eterno debate que sigue estando de actualidad.

La vieja dicotomía entre  fe o ciencia está servida.

La fecha de la Crucifixión de Jesús de Nazaret

Buscar una probable fecha al martirio de Cristo ha sido objeto de debate durante muchos años. Investigadores de todo el mundo han tratado en todo este tiempo de llegar a un acuerdo sobre la fecha exacta en la que, según el Nuevo Testamento,-capítulo 27 del Evangelio de San Mateo-, se produjo un gran terremoto en Jerusalén que hizo sacudir la tierra en el momento de la crucifixión de Cristo. terremoto-cruz-jesus

Un reciente estudio publicado en la revista International Geology Review, realizado por  investigadores alemanes del Centro de Investigación de Geociencias, llega a una conclusión más esclarecedora sobre la fecha en que tuvo lugar el seísmo.

Los científicos han buscado pistas en el sedimento del Mar Muerto para determinar si efectivamente la tierra se movió violentamente en la zona hace unos 2.000 años, a principios del primer siglo de nuestra era. 

Los estudios de los geólogos revelan que en el pasado, hubo al menos, dos grandes terremotos que  afectaron a sus distintas capas:

  • un movimiento telúrico ocurrido el 31 aC y
  • otro producido en algún momento entre el 26 y el 36 dC.

crucifixtion

Desde el Centro de Investigación alemán de Geociencias, geólogos como Markus Schwab y Achim Brauer además de Jeffeson Williams del Supersonic Geophysical, se han dedicado en los últimos meses a estudiar una playa, la de Ein Gedi, ubicada en la orilla oeste del Mar Muerto, a 13 millas de Jerusalén, cuyos sedimentos muestran que efectivamente  al menos esos dos grandes terremotos tuvieron lugar.

Así lo explican en una artículo publicado en la International Geology Review. El único registro histórico del segundo movimiento, es decir del ocurrido entre el 26 y el 36 dC, es la Biblia. Aun así, el estudio publicado expone las pruebas geológicas de que tal sismo tuvo lugar,  sin ser concluyente sobre la fecha.

A pesar de todo los datos geológicos que recoge le estudio, junto a otros registros históricos y astronómicos, intentan contrarestar la ausencia de datos históricos al respecto y parecen suficientes para que los investigadores se atrevan a concretar una fecha.

Posible alegoría de Mateo

Aunque bien podria tratarse de una simple alegoría descrita en el evangelio de Mateo. Según recoge el episodio bíblico existió un seísmo local entre los años 26 y 36 de nuestra era (antes o despues de la crucifixión) que tuvo la suficiente potencia cómo para deformar los sedimentos en Ein Gedi pero que no tuvo tanta trascendencia como para ser incluido en ningún registro histórico fuera de la Biblia.

 Conclusión del estudio

Según Discovery News la crucifixión se produjo cuando Poncio Pilato era procurador de Judea entre el 26 y el 36 dC apuntando al viernes 3 de abril del año 33 dC, como la fecha más probable para el martirio de Cristo.

Con todo y con eso, sigue sin estar clara la cuestión de la fecha del “posible” terroto que según la Biblia sucedió tras el último aliento de Jesús en la cruz.

Y por si no hubieran ya bastantes incógnitas que despejar en esta cuestión, el osado Jeffeson Williams estudiará ahora otro acontecimiento natural asociado con la crucifixión de Jesús, la oscuridad, que según su teoria pudo haber sido provocada por una tormenta de polvo.

Conclusión nuestra

Tratar de explicar científicamente los “milagros” de Jesucristo, como ya hemos dicho en más de una ocasión, nos parece sencillamente algo descabellado, ya que nos encontramos con relatos basados en la tradición oral, muy alejados del contexto de su realidad histórica (poco constatables con las evidencias que han llegado hasta nosotros sobre su verdadera existencia).

Sencillamente, se trata en la mayoría de los casos, de cuestiones de fé cargadas de grandes dosis de mitología o leyenda.

Creemos que tener fe en Cristo implica necesariamente creer en los dogmas fundamentales de la religión cristiana aunque estos puedan resultar cuestionables, pero ¿no es precisamente en ellos en los que se fundamenta  esa creencia?

Aún así algunos investigadores siguen empeñados en demostrar la existencia de esos fenómenos “normales o no”, a través de la ciencia empírica.

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Ampa

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3 thoughts on “El terremoto y la Crucifixión de Cristo ¿se pueden datar?
  1. s-e-n-i-or

    Hola de nuevo, en mi opinión la Biblia se escribió para contentar a quienes creen en un mistico. Partiendo de ahi a un Dios se le pueden perdonar poderes sobrenaturales. Estoy de acuerdo con vosotros en que este estudio es perder el tiempo. Buen trabajo.
    Ruben
    Saludos

     
  2. jorge tripicchio

    muy interesante, me gustaria recibir en mi correo material arquologuico conserniente a la arqueologia biblica, desde ya muchas gracias

     
  3. Pingback: La autopsia de Jesús | ArqueHistoria

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