El nacimiento de los hijos de Roma

Javier Ramos

Cuando un niño/niña romano/romana venía al mundo, era colocado a los pies del padre.

Los padres no tenían obligación, ni moral ni jurídica, de aceptar todos los hijos nacidos del matrimonio.

El abandono público de los recién nacidos para que fueran adoptados por otras familias era una práctica habitual y legal entre los romanos, fueran ricos o pobres.

En Roma, delante del templo de la Pietas, se alzaba la denominada Columna Lactaria, donde eran depositados los bebés abandonados que, si al final eran recogidos, era con intención de explotarlos como esclavos, mendigos o prostitutas, en el caso de que fueran niñas.

Los pequeños deformes, sin embargo, eran eliminados.

Hasta el infanticidio del hijo de una esclava se consideraba algo normal y la decisión de aceptarlo o no correspondía al amo.

Las familias romanas parecen que no fueron muy prolíficas en cuanto a descendencia.


 

La ley romana establecía un privilegio a los nobles que tenían tres hijos por ser un número ideal.

Se practicaba un cierto control de la natalidad, sin demasiadas restricciones morales y apenas sin prohibiciones legales.

Existía entre los romanos dos maneras de tener hijos: engendrarlos y adoptarlos. Esta última vía era una manera también de adquirir estatus social. Había que ser pater familias para ser gobernador de provincias, por ejemplo.

El bebé romano

El bebé recibía el nombre a partir del octavo día de vida. Si era niña, al noveno. Desde el primer día se le ponían amuletos.

Sus primeros juguetes eran sonajeros, mientras que la lactancia y cuidados eran confiados a una nodriza que se convertía en la segunda madre del pequeño romano.

Colaboración de Javier Ramos para Arquehistoria

Bibliografía:

-Así vivían los romanos. J. Espinós, P. María, D. Sánchez, M. Vilar.

 

4 Comentarios a "El nacimiento de los hijos de Roma"

  1. 21 diciembre, 2011 - 13:34 | Enlace permanente

    Me ha gustado mucho el artículo con las ilustraciones y fotos aportadas. Es muy ameno aprender así. Os invito a visitar también nuestra página “romana”:
    http://www.tienda-romana.com
    Saludos!

  2. 21 diciembre, 2011 - 22:26 | Enlace permanente

    Creo que con las modificaciones que hizo el cristianismo en la familia, el modelo de la misma que hemos heredado es el romano, y en otras civilizaciones los modelos familiares, desde las organizaciones gentilicias a las más reducidas familiares, han evolucionado en el mismo sentido que en occidente en general. Me ha parecido muy oportuno tu artículo. Un saludo.

  3. 24 diciembre, 2011 - 0:45 | Enlace permanente

    Acabo de leer que en la antigua Grecia, por lo menos en torno al siglo VI a. de C., algunas familias vendian a sus hijas o hermanas, en ocasiones para la prostitución. Con esto trató de acabar Solón (la fuente es Plutarco en sus “Vidas paralelas”). Un saludo.

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