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El hombre de plata; Tartessos y su alianza con los griegos

Durante los siglos XIX y XX se producen grandes descubrimientos arqueológicos como la Troya Homérica, los palacios talasocráticos de Creta o la tumba de Tutakamon. Sin embargo, el hallazgo de la mítica ciudad de Tartessos, sigue siendo uno de los grandes retos para la arqueología del siglo XXI.

 La localización de la presunta ciudad sita en la península Ibérica, constituye, aún hoy, una de las mayores incógnitas para la arqueología moderna.

Tartessos en la antigüedad

El máximo esplendor de la mítica Tartesos se produjo entre los siglos VII y VI a. C. 

Según la tradición legendaria, los primeros navegantes fenicios, que llegaron a nuestra península, obtenían de Tartessos tanta plata, que tenían que fundirla para transportarla. Sus naves, con anclas incluidas eran auténticas plataformas argénteas.

Despues, cuando los primeros griegos, contactaron con Argantonio y los suyos, estimaron que aquellas tierras, pese a los siglos de comercio con Fenicia, estaban todavía por explotar, lo que demuestra la ingente cantidad de materia prima que generaba la zona.

En la actualidad, ante la escasez de pruebas sobre la existencia de la mítica Tartesos, tenemos los textos del historiador griego Heródoto que hablan, expresamente, de la llegada de los primeros griegos a este paraíso de la abundancia. En cualquier caso, existe un largo debate sobre el origen de los tartesios que algunos atribuyen a una procedencia indoeuropea y otros a una raza griega.

La Tartessos de Heródoto

Heródoto de Halicarnaso describe que aquella empresa colonizadora en el legendario reino de Tartessos,  la realizaron los samios (naturales de la isla de Samos, Grecia) sobre el 650-640 a.C . En aquel entonces la producción y comercio de la zona estaba bajo control fenicio. Sin embargo, las buenas relaciones de amistad de los recién llegados, con el rey Argantonio, les permitió asentarse en el territorio, lo que convirtió a esta área del sudoeste peninsular, en zona de libre comercio tanto de fenicios como de griegos.

El historiador griego Heródoto de Halicarnaso relataba que, hacia el siglo VI a. de C., una nave con tripulantes provenientes de Jonia (Grecia) que se hallaba en ruta hacia Egipto era desviada algunos kilómetros más allá de las columnas de Hércules a causa de las adversas condiciones climáticas y fuertes vientos. Aquella nave estuvo comandada por el mercader y navegante jonio, Colaio de Samos. Se trata del primer documento “histórico” de un griego en la península ibérica, sin contar los viajes de los héroes aqueos de la mitología griega.

Heródoto lo relata así en su obra Historias:

“Los samnios partieron de la isla y se hicieron a la mar, ansiosos por llegar a Egipto, pero se vieron desviados de su ruta por causa del viento de levante. Y como el aire no amainó, atravesaron las Columnas de Hércules y bajo el amparo divino llegaron a Tartessos.

“Este mercado estaba en aquel tiempo inexplotado todavía; por lo que los samios, al volver a su país, obtuvieron de su cargamento mayores ganancias que ninguno de los griegos de quienes tengamos noticias ciertas, excepto únicamente el egineta Sóstrato, hijo de Laodamante, porque a éste nadie lo igualó. 

Aquella peligrosa aventura por el mar se iba a convertir en motivo de alegría cuando los marineros griegos, comandados por Colaios de Samos, contactaron con una exhuberante cultura que nadaba en la más absoluta abundancia. Un mercado virgen para los griegos, quienes encantados por el feliz hallazgo, establecieron relaciones amistosas con el líder de aquel pueblo, Argantoniodel que obtendrían una de las mayores ganancias que se recordaban en su momento calculada en unos  150 kilos de plata.

Siendo Coleo de Samos contemporáneo de Heródoto, algunos investigadores consideran los textos del historiador griego, como una de las referencias históricas más antiguas sobre la actividad comercial de los griegos en la Península Ibérica.

Argantonio el último rey de Tartessos

Según la leyenda griega, Argantonio, es “el mítico hombre de plata”  que  gobernó Tartessos durante mucho tiempo siendo el único rey tartésico del que tenemos referencias históricas.

Este famoso monarca del sur peninsular pudo haber nacido, según los textos helenos, hacia 670 a. de C., y ocupó el trono del hipotético emporio social y minero desde 630 a. de C hasta 550 a.C,  fecha de su fallecimiento.

Según los filólogos, su nombre vendría a significar hombre de la plata. El nombre de Argantonio revela su probable origen indoeuropeo conservando el arraigo de su pasado ancestral. Quizá por ello este gobernante habría recibido con generosidad y cariño la llegada de los helenos.

Las fuentes atribuyen a Argantonio una excesiva longevidad. Heródoto le dá una vida de 120 años, Plinio el Viejo de 150 , incluso hay quienes le otorgan la edad de 3oo años. Los  expertos concluyen en que, si bien Argantonio, tuvo un largo reinado, lo más probable es, que no se tratara  de un sólo gobernante, sino que deberíamos pensar en una dinastía integrada por varios representantes que fueron asumiendo el poder bajo el mismo nombre  de Argantonio.

La generosidad del soberano Argantonio

Los griegos habrían llegado a la zona con evidente interés colonizador, dados los inmejorables recursos naturales que ofrecía aquella tierra.Tartessos aparece en las fuentes griegas ligado a la riqueza minera de su reino (bronce y plata), con la cual  Argantonio prestó ayuda a los griegos focenses para financiar la fortificación de Focea (ciudad griega de Asia Menor) contra la amenaza persa.

Así, según la narración de Herodoto, Argantonio, les entregó oro suficiente para que construyeran, en su ciudad de origen, una muralla que les protegiera de los ataques persas. Asimismo, parece que el amable soberano les facilitó la posibilidad de establecerse de manera permanente en su reino. En este sentido, cabe mencionar la posible fundación de una colonia a la que llamaran Mainake, que algunos investigadores identifican con Málaga.

No existen registros históricos sobre la muerte de Argantonio el último rey de Tartessos y el único del que se tienen referencias históricas

El final de Tartesos

Existen variadas hipótesis sobre el final de este semilegendario reino:

  • unas apuntan a que los cartagineses quienes destruyeron Tartessos —en 500 a. de C.— para apropiarse de sus recursos; 
  • otras aseguran que los tartésicos pobladores evolucionaron, siendo los turdetanos sus grandes herederos, ya que en la época romana eran los más cultos de su entorno, poseían una gramática más compleja que el resto y conservaban viejas tradiciones que ellos mismos databan en 6.000 años de antiguedad. 

Lo cierto es que Tartessos comenzó a debilitarse hacia finale del s.VI a.C tras la batalla naval de Alalia (535 a.C) donde estruscos y cartagineses se aliaron contra los griegos. La victoria de Cartago le permite convertirse en potencia del Mediterraneo, lo que impide a los griegos focenses continuar su comenrcio con Tartessos que quedará progresivamente relegada al olvido de la Historia.

Conclusión

Las culturas griega y romana durante siglos mantuvieron firme el relato sobre Tartessos, como reino de la abundancia (plata, cobre estaño). Son muchos los expertos que hablan de la posibilidad de un Tartessos conformado por élites comerciantes que, simplemente, acumulaban los beneficios económicos de su trato con los fenicios.

Cerámica griega procedente de Huelva

Históricamente, las fuentes documentales sobre el origen del  pueblo tartésico, son exiguas y difusas, siendo las más fiables Heródoto, Anacreonte y Estrabón. Hasta la fecha, no podemos concretar si Tartessos fue una invención de los autores clásicos, que utilizaron la supuesta fábula para aumentar la leyenda mitológica de sus pueblos marineros.

De esta etapa comercial de griegos y fenicios anterior a la predominancia cartaginesa, apenas se conocen restos arqueológicos, salvo el caso corintio de Jerez  o un importante conjunto de cerámicas griegas en Huelva, que ha vuelto a suscitar el problema de la ubicación de Tartessos.

Hacia finales del s VII y VI a.C los foceos transitaron sucesivamente el litoral sur peninsular, ya fuera por la ruta tradicional o siguiendo el norte de África llegando a Tartessos directamente por el sur. Simultáneamente a estos viajes por el sur de la península inician otros por el extremo noroccidental del Mediterráneo fundando a finales del s.VII a.C Masalia (Marsella)  y hacia el 600a.C Emporion (Ampurias) que en su primer siglo de existencia consolidó su posición y extendió su área de influencia por buena parte de la costa mediterránea  y del Languedoc.

Fuentes Consultadas:

Marcador

Ampa

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