Desmontando la presencia romana en China

 LA PRESENCIA ROMANA EN LA CHINA DE LOS HAN

TEORIAS EN CONTRA

Texto de Marcos Uyá. Más allá de las fronteras

PARTE III

 Los diez mil legionarios romanos capturados por los partos, comenzarían un largo y arduo viaje que la mayoría de los historiadores sólo podía especular. Como ya se expuso en artículos anteriores, los cautivos fueron conducidos 1.500 km hasta Margiana para custodiar la frontera oriental del Imperio Parto, probablemente para construir fortificaciones en Merv. No hay evidencia arqueológica para corroborar las breves menciones de la suerte de ejército restante que realizó la penetración más oriental jamás realizada por las fuerzas romanas en Asia.Pero las hipótesis de otros investigadores como Dubs y  Harris han ido más allá. Estos basándose en las crónicas chinas del 36 a.d.C  situarian  al grupo de legionarios romanos en territorio chino luchando al servicio del jefe de los hunos  Jzh-Jzh  antes de establecerse en el pueblo llamado Liqian o Li-Chien (actual Zhelaizhai), la supuesta ciudad romana en China.

En este artículo veremos como la teoría de la presencia en China de los legionarios romanos propuesta por Dubs, a pesar de recibir los elogios de varios historiadores presenta algunas lagunas, y cuenta con sus detractores.

En 1999 Los Ángeles Times publicó los primeros datos que identificaban a un poblado perdido en la China interior llamado Zhelaizhai en la provincia de Gansu como posible destino final de los prisioneros romanos y que correspondería con la antigua Li-Chien. La universidad de Lanzhou, ciudad de la China central, se dedicó durante los dos años siguientes a realizar análisis de ADN a los habitantes de Zhelaizhai entre los que se hay muchas personas de alta estatura, nariz recta, órbitas profundas, de pelo castaño y rizado y ojos azules o grises.

Los resultados han venido a confirmar que al menos un 46 % de los habitantes del poblado presentan una cierta afinidad genética con poblaciones europeas, según publicó en el 2001 el diario francés L´Express.

Sin embargo, esta zona no está lejos de la Ruta de la Seda, por lo que la visita de muchos viajeros de diferentes procedencias a lo largo de los siglos, podrían haber permitido un profundo mestizaje.

A la izquierda, supuesto descendiente de los 145 romanos que sobrevivieron y se asentaron en Li-Chien. A la derecha, busto de Marco Licinio Craso.

Respecto a la ciudad romana de Liquan o Li-chien

  • El catedrático de estudios chinos Owen Lattimore ya fallecido, expresaba sus dudas basadas en la falta de la evidencia en las fuentes chinas para el origen de los 145 soldados capturados en el valle del río Talas. Lattimore sugiere que una ciudad romana en la antigua China es una teoría “entretenida y convincente”. Admite que aunque la teoría de Dubs es muy tentadora y se presenta de manera eficaz,  faltan gran cantidad de pruebas por parte de una autoridad tan eminente como Dubs y critica que los eruditos occidentales han estado obsesionados con las conexiones entre Occidente y China.

Otros historiadores han atacado el argumento de Dubs por razones lógicas.

  • El historiador estadounidense de origen chino Ying-Shih Yu, también se centra en Li-Chien y su falta de afiliación romana. Yu afirma que el asentamiento romano de 145 legionarios en una ciudad contradice toda una serie de mecanismos institucionales  que el antiguo gobierno Han dedicaba a los bárbaros que se rendían. Además, apunta que ciento cuarenta y cinco romanos era un número demasiado pequeño para formar un hsien, el estándar chino de una provincia con sistema administrativo en el que sólo los bárbaros podían ser admitidos, y no hay evidencia escrita que Li-Chien nunca tuviera una estructura administrativa que fuera el hsien. Por estos motivos, Yu descarta el elemento romano en Li-Chien.
  • Otro investigador, Cammann, por su parte  plantea que Li-Chien pudo haber sido fundada por mercaderes griegos o bactrianos que trataron de establecer un puesto comercial entre Turquestán y China. Admite, sin embargo, que esto son meras conjeturas a menos que la arqueología pueda arrojar algo de luz sobre las antiguas relaciones culturales de esta ciudad y sus habitantes. También Camman guarda sus dudas sobre cree que las tropas dispuestas en un formación de testudo parecida a las escamas de un pez, no es probable que tenga relación con la fundación de Li-Chien, la “Alejandría en las fronteras de China”. Aquellos que fueron vistos practicando ejercicios militares cerca de la empalizada eran más propensos a ser soldados asiáticos, tal vez entrenados para luchar por algunos romanos veteranos. Los romanos probablemente habrían sido demasiado mayores para haber luchado ellos mismos, ya que la batalla se desarrolla casi veinte años después de Carrhae.

CONCLUSIONES

  • Suponiendo que las crónicas sean correctas, es imposible saber cuántos de los legionarios sobrevivieron a la larga marcha, aunque al ser aguerridos veteranos, sería concebible que al menos alguno de los diez mil sobrevivieran al viaje. En este punto la teoría de Dubs entra en escena, la que establece una ciudad romana en la antigua China, que a pesar de ser muy poco probable, puede ser remotamente posible. Si bien la teoría, ya explicada, presenta elementos separados e inconexos que hasta ahora la arqueología no ha podido corroborar o desmentir. 
  • El problema es que tampoco las fuentes escritas chinas aluden al hecho, con lo que Cammann sugería que la ciudad de Li-Chien había sido establecida por greco-bactrianos comerciantes para servir como un puesto comercial entre el Turkestán y China, y ésa parece ser la explicación más probable, pero hasta que las investigaciones arqueológicas lo atestigüen, la teoría de Cammann es también cuestionable.

Hasta la fecha, saber si hubo romanos en el poblado Zhelaizhai no ha sido demostrado. Hoy en día se trata de una atracción turística, con el fin de obtener beneficios para concederlos a las minorías étnicas de la República Popular de China.

En definitiva, la posibilidad de una ciudad romana en China es altamente fascinante que merece una investigación profunda y rigurosa del fenómeno, pero no quita que solo sea una conjetura en un mundo de hace dos mil años, en donde las distancias eran enormes y en la que pasarían probablemente décadas de viaje hasta llegar a una región tan remota como la descrita.

Solo el tiempo y a la arqueología darán la respuesta.

BIBLIOGRAFÍA

  • CAMMANN, S.: “Review: A Roman City in Ancient China”. The Journal of Asian Studies 21, nº 3, (1962): 380-382.
  • DUBS, H. H.: A Roman city in Acient China. London: The China Society, 1957.
  • GRUBER, E.: The Origins of Roman Li-Chien. Versión PDF. 25 páginas.
  • LATTIMORE, O.: “Review: A Roman City in Ancient China”. The American Journal of Philology 79, nº 4 (1958): 447-448.
  • PLINIO EL VIEJO: Historia Natural. Volumen II: Libros III-VI. Madrid: Gredos, 1998.
  • PLUTARCO: Vidas Paralelas. Volumen V: Lisandro & Sila; Cimón & Lúculo; Nicias & Craso. Madrid: Gredos, 2007.
  • TARN, W. W.: The Greeks in Bactria and India. Cambridge, Cambrige University Press, 1951.
  • YU, Y-S.: Trade and Expansion in Han China. Berkeley, University of California Press, 1967.

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1 Comentario a "Desmontando la presencia romana en China"

  1. Arturo's Gravatar Arturo
    30 mayo, 2013 - 11:50 | Enlace permanente

    Interesante este tema, pero no me ha gustado personalmente la dirección que se le ha dado al artículo, con términos cómo “desmontar”, “atacar”,…etc. Se podía enfocar exponiendo todas las teorías sin criticar a ninguna en especial.

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