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De bares por la Roma antigua

Texto de Javier Ramos/ La vida en la antigua Roma

TABERNAS Y ANTROS  DE MALA REPUTACIÓN EN ROMA

El término tabernae designaba, en la antigua Roma, a todo tipo de pequeños establecimientos comerciales, tiendas, talleres y otros locales de usos varios, donde solían hacerse las compras diarias durante la mañana a excepción, precisamente, de lo que en la actualidad entendemos por taberna y que, en aquella época, se equipararía a las thermopolia, cauponae, y popinae. Estos establecimientos abrían sus puertas a partir del mediodía y cerraban los últimos.

Algunos eran considerados tugurios, verdaderos “antros” de vicio, impropios de las clases altas.

Tras una jornada de compras, y con el ajetreo propio de una gran urbe como Roma con mas de un millón de habitantes, para “matar el gusanillo” no faltaban, en cada calle, estos locales de comida rápida, donde por precio muy asequible, se podian tomar platos preparados y un vaso de vino romano, generalmente aguado. 

El mostrador tenía forma de L , orientado hacia la calle con unas hornacinas circulares para mantener los alimentos preparados fríos bien calientes. Los clientes tomaban sus alimentos y los pagaban en el mostrador.

  • Las thermopolia, eran los snack-bar de la Roma antigua. Vendían alimentos en un mostrador y era donde los romanos solían acudir a beber vino.
  • Las cauponae y popinae eran lugares de comida rápida, una especie de McDonals de hoy en dia, parada obligada de muchos transeúntes. 
  • Estos locales eran locales impropios de las clases altas.
  • La entrada de mujeres estaba terminantemente prohibida
  • Cerraban mas tarde que el resto de negocios

LAS CAUPONAE

Las funciones s de lacauponae, popinae y thermopolia terminaron por confundirse, de modo que en todos ellos solía ofertarse comida e, incluso, alojamiento. Los más pobres, aquellos que no disponían de hornos en los exiguos cubículos de las viviendas de alquiler, podían acudir a estos establecimientos para calentar la comida. Algunas caupona eran posadas u hoteles que proveían alojamiento y en algunos casos un menú en base a vino, carne y pan.

Las Cauponae eran pequeñas tabernas que tenían diversas finalidades.

La principal era ofrecer comida rápida que permitía a los romanos “matar el gusanillo” mientras disfrutaban de sus actividades cotidianas.

Su oferta culinaria se centraba en comidas frías como chacinas o quesos siempre mojados con vino. Podías tomarlas allí, aunque siempre de pie en la barra porque no había sillas ni mesas.


Además eran lugares fijos para viajeros de paso. Pero junto a ello, también eran conocidas por sus camareras adornadas con joyas llamativas que eran cortejadas por los clientes. Sin embargo, y como no podía ser de otra manera, la entrada  de mujeres a estos locales, estaba terminantemente prohibida.

Estas Cauponae eran mas propias de las gentes sencillas ya que, moralmente, estaba mejor visto comer en casa, cosa que solían hacer las clases más altas

Explica el historiador Suetonio que, en épocas del emperador Tiberio (años 14-37), los ediles recibieron órdenes expresas suyas para prohibir la venta de alimentos dentro de estos lugares.

El poder imperial, intentó por todos los medios que este tipo de tabernas no ofrecieran alimentos, ya que estas reuniones parecían molestar al poder político. En cierta forma, es posible ver en este tipo de reuniones el caldo de cultivo para futuras revueltas o protestas.

Durante cuatro siglos los gobernantes de Roma mantuvieron una lucha contra las tabernas a fin de impedirles que sirvieran como restaurantes.

 

 

Hacía el mediodía,  la ciudad entera desprendía el olor de las cocinas, orientada a incitar la toma de algún aperitivo a los transeúntes. (Recontrucción infográfica de una taberna tipo caupona. Trabajo realizado por Arkeografia)

Los beneficios de la venta ambulante debieron de ser considerables.

Siempre podia encontrase a alguien por las calles vendiendo comida, teniendo en cuenta que los propietarios de negocios dedicados a la venta de comidas, acostumbraban  a enviar a algún empleado que se apostaba en las calles, o a la entrada de las termas con la idea de vender ciertos aperitivos calientes como salchichas cocidas o tortas de garbanzos voceando su mercancía para atraer a los compradores.

El THERMOPOLIUM

Generalmente en el thermopolium tambien se ofrecía comida fria o caliente, el cliente pagaba en la barra y bien podía marcharse para comer en la calle o pasar al interior del local donde alternaba con amigos bebiendo los vinos de la región. 

El vino que degustaban los asiduos de los thermopolii se servía caliente, para lo que se disponían las cráteras en el interior de grandes mostradores de piedra que mantenían la temperatura de los caldos, tal y como hoy podemos observar en el conocido thermopolium de Asselina, en Pompeya.

La ingesta de vino

Aparte del agua y la leche, el vino era la bebida habitual entre los romanos de todas las clases. Siempre lo mezclaban con agua, y con mayor proporción de ésta que vino. Beberlo sin la mezcla era considerado propio de bárbaros.

Para conservar el vino, se mezclaba el caldo con pez y resina y era envasado en ánforas que se cerraban herméticamente con tapones de corcho o barro en los que se indicaba la procedencia y el año de la cosecha; en estas condiciones, no era agradable la ingestión de los caldos en estado puro, de forma que el vino no solo era colado antes de su ingestión, sino que además se mezclaba con agua o con miel.

Al margen de las actividades de los locales citados, era habitual cruzarse por las calles con vinateros ambulantesvinarii, que se desplazaban por los barrio en carro repletos de ánforas llenas de todo tipo de vino, tal era la afición del pueblo romano al sagrado licor bendecido por Baco.

Juegos y Prostitución

Muchas veces, en lo más recóndito de las trastiendas de estos “bares” de época romana, se ejercía la prostitución y, en contra de las disposiciones oficiales, se practicaba el juego de forma clandestina. La legislación relativa al juego censuraba la costumbre de las apuestas (sponsiones), en los juegos de azar y castigaba a los jugadores.

Las sanciones no afectaban al propietario del local quien, sin embargo, no tenía derecho a reclamar a los jugadores los posibles daños ocasionados por las peleas que, en ocasiones, daban al traste con la partida. Tanto las cauponae y popinae como los thermopolii estaban considerados como verdaderos tugurios por lo que ningún notable de la ciudad debía dejarse ver. El mantenimiento de prostitutas estaba aún peor visto que el juego, por lo que los propietarios, aun arriesgándose a los destrozos ocasionados por los jugadores, a los que tenían que hacer frente, preferían resguardar su imagen y evitar equipararse a los prostíbulos que, por otra parte, sufrían una restricción horaria que no afectaba a estos establecimientos.

 

Bibliografía

  • Vida cotidiana en la Roma de los Césares; Amparo Arroyo de la Fuente.
  • La vida cotidiana en Roma en el apogeo del Imperio; Jérôme Carcopino.
  • La vida en la antigua Roma; Harold W. Johnston.
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Ampa

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7 thoughts on “De bares por la Roma antigua
  1. Pingback: www.meneame.net

  2. livia

    Buen artículo de divulgación, enhorabuena.
    Sólo una cosa: el plural de thermopolium es thermopolia, que es neutro.

     
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