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Cine de romanos. Cleopatra

Especial 5º Aniversario: CLEOPATRA

Curiosidades sobre el rodaje y disparates históricos de esta joya del péplum

Cine de Romanos: Sección de Gabriel Castelló  5ª entrega.

Esta superproducción británico-suiza-estadounidense atesora varios records del mundo del celuloide, una joya como película péplum que casi acaba con la caja de la 20th Century Fox y la vida de Elizabeth Taylor.

Más que narrar el archiconocido argumento de los sendos romances de la reina egipcia con los dos hombres más poderosos de su tiempo, nos fijaremos en los detalles curiosos que rodearon la gestación de esta obra, así como las disparidades históricas más relevantes que contiene. Para saber de sus andanzas reales, os invito a leer la revisión que hice del personaje en HdH.

El proyecto en la Fox

En 1960 la 20th Century Fox estaba pasando por un bache empresarial. Necesitaban una película con la que hacer caja rápida, y qué mejor para ello que meterse en una revisión de bajo coste de alguna película atractiva y exitosa, pero al estilo superproducción épica tan al gusto de la época. La elegida para el re-make fue la Cleopatra de Cecil B. Demile de 1934.

En principio se presupuestaron dos millones de dólares para acometer el proyecto, encargándoselo al director Rouben Mamoulian, quien optó por fichar a la actriz afroamericana Dorothy Dandridge como Cleopatra, a Peter Finch como César y Stephen Boyd como Marco Antonio (un auténtico especialista en el género de capa y espada en sus tiempos, comparable al actual Orlando Bloom).

A los pocos meses de comenzar el proyecto, la Fox se deshizo de Mamoulian y el reparto abandonó el rodaje para acometer otros compromisos más lucrativos. Ante aquel temprano fiasco, la productora contrató al director de origen judío-alemán Joshep L. Mankiewicz, y no reparó en gastos para traerse a la rutilante estrella del momento, Elizabeth Taylor, quien firmó un contrato de un millón de dólares por la película, con una penalización de 50.000 dólares semanales por demora. La acompañarían en los papeles principales Rex Harrison (C. Julio César), Richard Burton (Marco Antonio) y Roddy McDowall (Octavio)

 

El costoso rodaje y sus visicitudes 

La película empezó a filmarse en Londres, y esta decisión supuso un problema desde el principio. Los decorados, las plantas, y la salud de la Taylor, se vieron muy damnificadas durante el rodaje por el frío y húmedo clima inglés, llegando ésta a tener que ser atendida de urgencia durante un rodaje y teniéndosele que aplicar una traqueotomía para salvarle la vida.

En el “Cómo se hizo…” hay planos en los que se ve a Cleopatra en tirantes echando vaho al hablar… algo que no resulta muy egipcio. Seis meses después, viendo que ni el frío remitía, ni Elizabeth Taylor mejoraba, el rodaje se trasladó a Roma y España, con el sobrecoste que ello conllevó (la batalla de Farsalia está rodada en Almería).

Como contrapunto a las penalidades que padeció la actriz durante el rodaje, fue por entonces cuando conoció a Richard Burton. El romance del celuloide pronto se trasladó a la vida real, propiciando un escándalo que, al principio, no fue bien visto por la productora.

Al final, y después de tantos inconvenientes y prorrogas, el rodaje duró 14 meses, frente a los escasos dos meses presupuestados, y Mankiewicz le presentó a la Fox una película de seis horas.

Aquellos rechazaron inmediatamente su propuesta, proponiéndole cortar dos horas de película. El director, celoso defensor de su trabajo, hizo una contraoferta: partir la película en dos: César y Cleopatra y Antonio y Cleopatra. De nuevo, la Fox dijo que no, esta vez pensando en que alargar la entrada en escena de Richard Burton, siendo titulares su relación amorosa con Elizabeth Taylor, no les convenía para obtener el retorno de la inversión que necesitaban. No era broma, la excesiva demora, los problemas técnicos y de salud y el coste del proyecto en sí se habían tragado ya 44 millones de dólares (en la equivalencia de hoy, sobre 320), y urgía hacer caja, pues peligraba hasta la viabilidad económica de la Fox, asfixiada por tamaño macro-proyecto.

Mankiewicz tuvo que claudicar y la cinta se estrenó durando 3 horas recortando escenas importantes, pero fue el mayor éxito de taquilla hasta aquel momento, recaudando 24 millones de dólares en el primer año, un montante astronómico que no cubría ni la mitad de la inversión. Fue algo así como morir de éxito…

El rigor histórico

La película no se basa en ninguna novela, sino en un ensayo llamadoThe Life and Times of Cleopatra”, por lo que los guionistas se limitaron a seguir de cerca los hechos históricos narrados por los clásicos, pero con algunas licencias. Las más sonadas son:

  • M. Vipsanio Agripa no fue almirante de la armada con Julio César, era mucho más joven que el dictador, de la edad de Octavio, y su amigo personal, y sólo ostento el título de praefectum navis a partir de la guerra en Sicilia contra Sexto Pompeyo (36-39 a.C.)
  • Imperator no significa “emperador” con el concepto que hoy manejamos; muchos legados durante la República lo fueron, y no fueron emperadores. El primer emperador “oficial” fue Octavio (Augusto); otro error es concederle el título de dictador a César como algo simbólico; no lo era, César vivió su último año en Roma como un monarca disfrazado de cónsul.
  • César nunca hubiera tomado en brazos a su hijo bastardo con Cleopatra, Cesarión. Ello habría conllevado su inmediata adopción y/o reconocimiento de linaje según la lex romana.
  • Cleopatra jamás pisó el foro romano. Las leyes de la república impedían a un rey extranjero cruzar el pomerium (una línea indeterminada que delimitaba el área sagrada de la antigua Roma) César la alojó en su villa del Tiber, fuera de dichos límites. La dichosa escena costó seis meses de rodar: el director de fotografía no encontraba el día idóneo, pues la luz natural de Roma no le convencía…Mobiliario, vegetación y decorados son anacrónicos, así como el extenso vestuario de la reina (Elizabeth Taylor usó más de 65 diferentes vestidos durante el rodaje)

La interpretación

Por el lado interpretativo, Rex Harrison borda el papel de César, Richard Burton me resulta un Marco Antonio un poco light (la Historia nos describe al triunviro como un tipo libertino y vicioso, y Burton se comporta como un fraile), Roddy McDowell está bien como Octavio, quizá demasiado mayor para el papel, pero quien luce como Isis, y sin tener facciones mediterráneas como sería de esperar en una mujer griega como lo fue Cleopatra, es Elizabeth Taylor; está sencillamente espléndida. Gran trabajo tiene por delante Angelina Jolie para hacernos desaparecer de la cabeza la imagen de su antecesora como genuina reina de las dos tierras…

La crítica fue feroz con esta superproducción, pero la caja acompañó, aunque no en el primer año.

Cleopatra de la Fox obtuvo cuatro Óscar y nueve candidaturas en 1963, pero no obtuvo ninguno de los denominados importantes. En contraposición, Elizabeth Taylor se llevó una cicatriz en la garganta, un nuevo marido y 7 millones de dólares de la época…

Ahora, familiares de Mainkiewicz y de aquellos directivos de la Fox están tratando de recuperar los rollos denostados para lanzar una edición especial con la película íntegra.

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Ampa

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