... ...

Categoría: Prehistoria

Continue Reading

Reconstruyendo a Leonardo; el “Grial” de los paleontólogos

¿Cómo era la vida hace 77 millones de años?

El próximo domingo 30, en Discovery Channel se presenta un interesante documental sobre la historia  de un joven dinosaurio llamado Leonardo, el primero encontrado prácticamente intacto, que conservaba  el 90% de la piel en su cuerpo. De hecho, se trata del primer dinosaurio que se ha encontrado con casi toda la piel, y el aparato digestivo tal y como quedó tras su muerte, hace ya unos cuantos millones de años . 

 Esta vez, los paleontólogos han podido hacer una reconstrucción, casi exacta, gracias a detalles como lo último que comió o  la causa de su muerte. El reportaje titulado “Reconstruyendo a Leonardo” tratará la historia de este joven dinosaurio, devorador de plantas con cuatro patas, uno de los más sorprendentes descubrimientos de dinosaurios de todos los tiempos. Un viaje en el tiempo a través de la pantalla del televisor. 

Continue Reading

La característica gran nariz neandertal

La curiosa y ancha nariz neandertal

La nariz grande de los neandertales es un tema un tanto misterioso y que provocó mucho debate en la historia de la paleoantropología.

Una nariz semejante, en los humanos modernos, sólo se ve entre poblaciones adaptadas a climas ecuatoriales, o sea climas cálidos. Mientras que las poblaciones adaptadas al frío suelen tener narices pequeñas y finas. Pero los neandertales vivieron casi toda su existencia en climas fríos, así que… ¿por qué una nariz tan grande?

Hay una nueva explicación  publicada por Nathan E. Holto y Robert G. Franciscus en Journal of Human Evolution.

Los paleoantropólogos en cuestión explican semejante nariz como una respuesta a sus grandes bocas. Veámoslo en detalle.

Los neandertales tienen una distancia grande entre sus caninos delanteros que funcionan como empuje hacia los lados de la región media del rostro. Los autores especulan que necesitaban una boca así de grande para ayudarles a masticar. Aunque estudios anteriores muestran que era una respuesta a la forma del cráneo, que no es nuevo de los neandertales, sino que es algo heredado de sus antepasados homínidos.

Pero Franciscus y Holto creen que un arco dental amplio está asociado con el prognatismo facial, o sea cuando el rostro está como tirado hacia adelante. Un rasgo común de los neandertales que los diferencia de nosotros. Y un rasgo también que viene de los homínidos más antiguos y que se fue atenuando hasta llegar el rostro más chato del género Homo que es el nuestro.

Y al parecer, según los autores del estudio, este prognatismo, que se mide desde la base del cráneo hasta los dientes incisivos, es el responsable de la amplitud de la abertura nasal neandertal. ¿Y entonces cómo hicieron los neandertales para ir contra una explicación ecológica? O sea… ¿como se las arreglaron con una nariz más preparada para un clima cálido en una región tan fría?

La respuesta es que su nariz no sólo era ancha sino muy alta, o sea la proporción entre anchura y altura era baja, por lo que su nariz era muy buena para lidiar con el clima seco y frío.

Por lo que los neandertales tenían una característica que no era adaptativa, ya que era heredada (el prognatismo y su nariz) pero la hicieron adaptativa a su medio.

Fuente

Marcador
Continue Reading

El enigma de la Venus de Willendorf

Tiene mas de 25.000 años de existencia y hace tán solo cien,  cuando fé encontrada a orillas del Danubio levantó todo tipo de conjeturas debido a sus marcados atributos sexuales que los expertos no tardaron en relacionar con el concepto de fertilidad.

Pero durante todo este tiempo esta figurilla- conocida la Venus de Willendorf-  ha planteado numerosos enigmas a todo aquel que haya  profundizado en su estudio.

La Venus de Willendorf, una pequeña estatuilla de piedra caliza encontrada hace más de cien años a orillas del Danubio en Baja Austria, cerca de Krems, el arqueólogo Josef Szombathy pero sigue siendo una enigma para los expertos y alimentando la investigación arqueológica en el lugar del hallazgo.

La figura, a la que se dió el nombre de Venus por sus formas muy femeninas, elaborada con instrumentos de piedra de fuego, y que hoy constituye el objeto de exposición más destacado del Museo de Historia Natural de Viena, tiene más de 25.000 años.la estatua correspondiente a la Venus de Willendorf, un reconocido modelo de la belleza paleolítica del período Aurignaciense realizado en piedra caliza, que se encuentra en el Museo de Historia Natural de Viena, la misma presenta un cuerpo con un exceso de grasa corporal en su parte superior, representada con un gran desarrollo mamario y un vientre prominente interpretados como una situación típica de embarazo, y por eso estas y otras esculturas pertenecientes a esa época se les ha relacionado con el culto a la fertilidad.

Durante 90 años, la mujercita desnuda, regordeta, con pechos y la barriga prominentes y pintada originalmente en rojo, descansó en una caja fuerte, hasta que en 1998 se mostró por primera vez al público en una exposición sobre arqueología en el palacio de Schonbrunn de Viena.

Su importancia, según los arqueólogos austríacos, se deduce de que su descubrimiento fue anterior al de otras figuras parecidas, halladas en los años 20 y 30 del siglo pasado en el Pirineo francés, Moravia y Rusia, por haber quedado completa y porque se podía atribuir inequívocamente a un época determinada.

Según reveló Bence Viola del Instituto de Antropología de la Universidad de Viena, coordinador de las excavaciones actuales, el hallazgo de la figurita de 11 centímetros de alto con ocasión de unas obras para una línea de ferrocarril fue ‘el más espectacular pero no el más relevante desde el punto de vista científico’.

Desde que fue descubierta, en 1908, sólo se ha trabajado esporádicamente en la investigación arqueológica del lugar del hallazgo, a pesar de que ofrece perspectivas sumamente interesantes como ‘archivo del clima prehistórico’ y porque permite indagar la evolución durante un periodo de 35.000 años.

En 2006 se reanudaron las investigaciones multidisciplinarias en el lugar con la ayuda de biólogos, geólogos e investigadores de otras especialidades; se centran ahora en capas más antiguas del terreno.

Según el investigador, los estratos de un perfil de cinco metros de largo con sedimentos de loess que en sus capas más antiguas tienen una antigüedad de hasta 60.000 años y, las más recientes, de 24.000 años, constituyen un fenómeno único en Europa Central.

A raíz de ellas se descubrió que en la Europa de hace 40.000 años se produjeron unos cambios gigantescos, de tipo biológico, porque el hombre moderno relevó al de Neandertal, y de tipo cultural, porque surgió una tecnología nueva de elaborar herramientas que inauguró el paleolítico superior.

Por los objetos encontrados de esa época hubo que revisar las ideas sobre el hombre de Neandertal, porque se descubrieron joyas, instrumentos hechos de hueso así como vestigios de técnicas para obtener material de piedra atribuibles a esa especie que anteriormente se consideraban exclusivamente del hombre moderno.

Para responder a las preguntas suscitadas con ello, los investigadores están en busca de herramienta y, según Viola, ‘sería magnífico si se encontrasen restos humanos’, porque entonces se podría esclarecer con toda facilidad quién usó cuándo qué tecnología.

En el lugar de las excavaciones de Willendorf se encontraron un total de nueve capas de culturas diferentes con herramienta de piedra y restos de varios campamentos de cazadores de la Edad de Hielo que vagaban por la zona.

Según Walpurga Antl-Weiser del Museo de Historia Natural de Viena, los hombres prehistóricos cazaban el mamut, el rinoceronte lanudo, el caballo silvestre, el reno, el capricornio, el zorro y el lobo en un paisaje de estepa.

Los científicos creen que unos grupos de entre 15 y 25 hombres solían quedarse en esos campamentos durante varios meses al año, ante todo en invierno, emprendiendo desde allí unas ‘expediciones’ para buscar materiales, coleccionar frutos y dedicarse a la caza.

El análisis de los sedimentos ha dado indicios sobre el clima frío en el Paleolítico; además se encontraron fósiles de más de 50 caracoles diferentes, lo que indica que hubo intervalos menos fríos y muchas oscilaciones.

La ciencia no tiene tan clara la importancia de la Venus de Willendorf para la cultura de entonces y se distancia más bien de las interpretaciones frecuentes que la presentan como símbolo erótico, de fertilidad o como una diosa.

Los expertos no saben todavía dónde la Venus fue elaborada, ni de dónde procede la piedra de la que se hizo, pero los descubrimientos de estatuas parecidas en numerosos lugares de Europa hacen pensar que representaban una idea generalizada por todo el continente.

Continue Reading

La belleza ya era importante en la Edad del Cobre

La búsqueda de la belleza se remonta a tiempos muy antiguos.

El gusto por arreglarse e ir guapas ya se evidenciaba entre las mujeres prehistóricas, mucho antes de la llegada del Neolítico. 

Parece que las féminas del Calcolítico eran bastante presumidas y vestían como cualquier chica de hoy, según los expertos.

Continue Reading

La Península Iberica último reducto de los neandertales

Neandertales versus humanos modernos

Hace unos 35.000 años,  los neandertales tenian serias dificultades para sobrevivir en Europa. Pero, excepcionalmente, la Península Ibérica se convertía en el último reducto de esta especie en el planeta . Por entonces los homo sapiens o humanos modernos llevaban unos 10.000 años habitando el continente europeo al que consiguieron adaptarse con éxito como especie dominante.

El neandertal se ha considerado pues, una especie fallida, aún así sobrevivió muchos más años de los que nosotros llevamos sobre la tierra y era gran conocedor del medio físico.

La relación entre la desaparición de neandertales y la llegada de los cromañones sigue siendo un tema apasionante a la vez que recurrente. No se han encontrado, al menos aparentemente, indicios de violencia o guerra abierta entre ambas especies por lo que quedan muchas incógnitas sobre un  período de convivencia, supuestamente pacífico de unos con otros. Un período que en el caso de nuestra península fué mas dilatado que en el resto de Europa. ¿Pero porqué ?

Continue Reading

Momias. El hombre de Cherchen

Texto de Rafael Poch

El misterio del hombre de Cherchen

Detalle del "Hombre de Cherchen", acostado boca arriba, con la cabeza apoyada sobre una almohada y las piernas flexionadas. Instantanea furtiva del Hombre de Cherchen en su urna del Museo Regional de Xinjiang12

La presencia de momias “europeas” de hasta 4000 años de antigüedad, en una zona de China atravesada por profundas tensiones étnicas, complica las percepciones oficiales sobre el pasado más remoto en el extremo oeste del país.
En el segundo piso del nuevo museo de Xinjiang de la ciudad de Urumchi, capital de la más occidental provincia china, a 3500 kilómetros al oeste de Pekín, se encuentra “el hombre de Cherchen”. Su sala está vacía de visitantes y la voz de la guía china resuena en el silencio del gran espacio de urnas y vitrinas. Quizá contagiada por mi emoción, la mujer explica que está prohibido fotografiar, pero, en un guiño de complicidad, se aleja distraídamente tras señalar donde está la cámara de vigilancia del museo. Es una sutil invitación. De espaldas a la cámara hago cuatro fotos furtivas a uno de los hallazgos más extraordinarios y misteriosos de la arqueología china de finales del siglo XX.

Cherchen (Qiemo, en chino, al oeste de Hotan, en la carretera meridional que atraviesa Xinjiang de este a oeste) es una remota localidad en medio del desierto de Taklamakán, situada a unos 1500 kilómetros de Urumchi por carreteras rodeadas de un mar de arena. No muy lejos del lugar, se encuentra la zona lacustre y salitrosa de Lop Nor, escenario de más de cuarenta detonaciones de la bomba atómica china. En septiembre de 1985, los arqueólogos se toparon allá con un hallazgo inesperado, la momia de un hombre de rasgos europeos perfectamente conservada. Junto con docenas de otras que han ido apareciendo, estas momias demuestran que pueblos de tipo europeo poblaron ésta región hace 3000 y 4000 años, lo que tiene ciertas implicaciones políticamente incorrectas para nacionalistas de diversas confesiones.

El “Hombre de Cherchen” está acostado boca arriba, con la cabeza apoyada sobre una almohada y las piernas flexionadas. Sus rasgos físicos no son asiáticos. Alguien los definió como “célticos”: 1,80 de estatura, pómulos y nariz angulosos, pelo castaño pelirrojo. No se sabe de donde vino: de Bactria, en Afganistán, a través del Pamir, del Altay, al norte, desde el Mediterráneo Oriental, como sostienen algunos….

Su ropa de lana de oveja, perfectamente conservada, es de color Burdeos con un delicado repunte rojo en el extremo. Las piernas están enfundadas, hasta las rodillas, en unos largos calzones de lana de tres colores, rojo, amarillo y azul, todo ello recubierto por unas botas de piel de buey que cubren hasta la misma altura. En el dedo anular de la mano izquierda lleva atado un fragmento de fusta de piel para azuzar al ganado. Dos largas trenzas adornan su peinado. Las manos reposan sobre el abdomen y su rostro, tatuado con espirales de ocre amarillo perfectamente visibles, expresa más amargo cansancio que muerte, como si se fuera a incorporar de un largo sueño.

La momia fue encontrada junto con las de tres mujeres y un bebé, enterrado junto con el biberón más antiguo que se conoce, hecho con pellejo de oveja. Una de las mujeres, de unos 50 años de edad al fallecer, conserva completa su cabellera gris con dos trenzas cogidas con lazos de color naranja. El niño, vestido con la misma lana Burdeos, lleva un gorrito azul también de lana. En los ojos le pusieron dos pequeñas piedras del mismo color -quizá lapislázuli- y su cuerpo está firmemente amortajado por dos cuerdas de lana entrelazadas de color azul y rojo que le da cinco vueltas.

Si todas estas momias son de hace 3000 años, la de la “Bella de Loulan”, una mujer de rasgos europeos que medía 1,55, ha sido datada alrededor del 2000 antes de Cristo. En su pelo, adornado con una pluma de ave, y en las cejas encontraron infinidad de liendres y piojos, así como un único chinche. Sus pulmones habían inhalado mucho humo y filtrado mucho polvo de arena, prueba de que las tempestades de arena, tan comunes hoy aquí, ya eran frecuentes entonces. Sus órganos internos, su piel tatuada, su ADN, sus zapatos con señales de haber sido remendados en múltiples ocasiones, han sido analizados en media docena de institutos científicos de Shanghai.

Resulta difícil sobreponerse a la excitación que estos restos provocan. Cuando algunas de estas personas murieron, las pirámides de Egipto ya existían desde hacia unos 500 años pero grandes faraones como Ramses II tenían aun por delante medio milenio antes de hacer su aparición en la historia.

“En Mesopotamia, los sumerios, inventores de la primera escritura ya habían salido de la escena, y Hammurabi iba a redactar su famoso código pronto; griegos y romanos aun no habían llegado a Grecia e Italia desde el noreste y el “Hombre de Hielo” de la Edad de Piedra tardía, encontrado en un glaciar de los Alpes en 1991, había muerto hacia algo más de mil años”, dice la profesora Elizabeth Barber del Occidental College de Los Angeles. Europa se encontraba en la Edad de Bronce.

Casi todos los cuerpos fueron encontrados con un pequeño saco lleno de semillas de diversos granos, para que sus espíritus pudieran seguir practicando la agricultura en el más allá. Apenas hay armas. Todo el conjunto trasmite una sensación de intensa ternura, que contrasta con las polémicas y oportunismos que suscita.

Xinjiang es una zona étnicamente conflictiva. El irredentismo de la minoría uigur es implacablemente aplastado por el gobierno chino. Para muchos uigures, la autonomía de la región es ficticia, y en ese contexto, la polémica sobre quien llegó primero a ésta zona en la que históricamente se han cruzado e interactuado, sin análogos en el mundo, cuatro de las mayores civilizaciones de la historia (India, China, Persa y grecolatina) alcanza niveles de despropósito.

“Esas momias son nuestros antepasados, los chinos dicen que ya estaban aquí hace 2000 años, pues bien, nosotros hace 4000″, dice con pasión un activista nacionalista uigur.

La realidad es que los uigures llegaron a Xinjiang en el siglo VII de nuestra era y que las pruebas de ADN no denotan ningún “vinculo directo” con ellos, dice el profesor Víctor Mair, de la Universidad de Pensylvannia. Pero tampoco con los chinos.

Mair sostiene que entre el 2000 y el 1000 antes de Cristo los “únicos” habitantes de ésta región eran gente de rasgos europeos y que los pueblos de Asia Oriental comenzaron a aparecer por aquí hace unos 3000 años. Algunos especialistas occidentales militan en la causa de la “europeicidad original” de la región, ignorando el hecho de que otras momias presentan caracteres asiáticos, que la investigación está lejos de concluir, y que el concepto “Europa” es absolutamente irrelevante cuando hablamos de hace 4000 años.

En otra momia, muy posterior, que se encuentra en un museo de Pekín, y muy representativa de lo que es y ha sido históricamente el Xinjiang, un funcionario de la dinastía Han, con una bella máscara mortuoria china, aparece vestido con una capa de seda cuya parte superior está adornada con motivos helenísticos, mientras que en el faldón los estampados son inconfundiblemente persas.

“Algunos especialistas americanos se han dedicado con emoción y entusiasmo a la investigación de esos pueblos y culturas, apoyamos y admiramos ese entusiasmo hacia la investigación científica. Sin embargo, en China un pequeño grupo de separatistas étnicos han aprovechado la oportunidad para crear problemas y actúan como bufones. Algunos de ellos se presentan como descendientes de esa antigua “gente blanca” con el propósito de dividir la patria”, dice el académico chino Ji Xianli, que pontifica así sobre la “línea correcta”.

La idea de una civilización china encerrada en sí misma y autosuficiente, también se resiente. Las momias confirman que los contactos entre oriente y occidente se remontan aquí a épocas mucho más remotas que las de la expedición de Alejandro Magno o de la famosa Ruta de la Seda.

A diferencia de las momias de Egipto, las de Xinjiang no sufrieron ninguna preparación ni manipulación humana previa. Su conservación a lo largo de 4000 años ha sido una obra exclusiva de la naturaleza. En primer lugar de la sequedad y aridez del entorno.

La región está rodeada de montañas (cordilleras de Altun, Karakorum y Kunlun al sur, el Pamir al oeste, y el Tian Shan al norte), que impiden la llegada de la humedad de los océanos Indico, Atlántico y Ártico. Xinjiang es la región del planeta más alejada del mar. Con precipitaciones de 16 a 30 milímetros anuales, ésta es una de las zonas más secas del mundo. Los estudios sugieren que las condiciones eran prácticamente las mismas hace 4500 años.

A esas condiciones se suma la gran concentración de sal en el suelo, así como la ventilación que tenían los enterramientos, con féretros de madera que no estaban cerrados herméticamente y sobre los que se depositaban ramas, lo que facilitaba la ventilación. Todo eso complicaba el trabajo de las bacterias y microbios responsables de la descomposición de los cadáveres.

¿Cómo podía vivir, e incluso practicar la agricultura y la ganadería, toda esa gente en un medio hoy completamente inhabitable y carente de vegetación?. La respuesta a esta pregunta está en el agua. Hasta hace solo mil años, los glaciares del Kunlun y de las otras cordilleras que alimentan los ríos que fluyen hacia el Desierto de Taklamakán, fundían una cantidad de agua mucho mayor que en la actualidad. Los ríos de los que dependía la vida en decenas de asentamientos humanos en medio del desierto, se secaron o perdieron vigor, y el desierto avanzó unos 100 kilómetros, cubriendo de arena ciudades y templos. La sequedad preservó restos de asentamientos -y hasta de árboles frutales- que habían sido florecientes hasta el siglo VIII y filtrado todo tipo de influencias, persas, chinas, indias, y helenísticas a lo largo de la ruta de la seda.

“Aunque era árido, el medio ambiente era mucho más favorable, había más cursos de agua, más árboles y se podía sostener cierta agricultura y ganadería en lugares hoy absolutamente desérticos e inhabitables”, dice el arqueólogo Wang Binghua. “Aunque las condiciones de vida eran duras, eran mucho mejores que las actuales”, dice.

Para éste gran especialista chino, que ha dedicado su vida a ellas, las momias demuestran que, “gente de diversas razas convivió en esta región desde épocas históricas muy remotas”, lo que quizá es la lectura más actual del fenómeno, teniendo en cuenta las tensiones latentes entre chinos y uigures que perviven aquí, pese al dinámico desarrollo que la región conoce.

Continue Reading