Cartas geniales de la historia

Ludwig Darmstaedter

Poder descubrir curiosos detalles de la vida de grandes genios y eruditos de la Ciencia y la Historia como Galileo, Kepler, Bolívar, Darwin, Dostoievski, Napoleón, Kant o Maquiavelo es posible gracias a la inmensa Colección de 280.000 magníficos documentos  manuscritos y cartas antiguas elaborada por  Ludwig Darmstaedter (químico alemán 1846- 1927)  y por la que él también ha pasado a la Historia.

La colección posee manuscritos originales de prominentes hombres de la ciencia y las artes que vivieron en los últimos 500 años. La caligrafía de estos manuscritos es una especie de valor añadido que nos permite adivinar la modesta  personalidad de estos seres extraordinarios, algunos momentos amargos de su vida y admirar la  capacidad de enfrentarse a su destino por la puerta trasera de la historia

La Colección Ludwig Darmstaedter de manuscritos de la Historia

El trabajo de Ludwig  Darmstaedter es el de una vida dedicada a la labor de historiador. El ha sabido preservar como nadie, aquellos momentos fugaces de la vida de hombres eruditos y destacados del saber que quedaron imortalizados en una serie de cartas y manuscritos. Darmstaedter cuya obra y memoria es muy respetada y admirada en Berlín, comenzó su colección en 1890 y, en principio, se centró en documentos sobre historia de las ciencias. Al morir, en 1927, la Biblioteca nacional de Berlín continuó con su labor, incrementando la colección y poniéndola a salvo durante la Guerra en el monasterio Banz. Con la división de Alemania los documentos quedaron también pendientes de su unificación en 1992. Se hizo una exposición en 2008  que ahora forma una sección esencial de la sección de manuscritos de la biblioteca nacional de Berlín. Algunos de los manuscritos se pueden descargar desde la web de la Biblioteca.

Cartas geniales

De los manuscritos estrella de esta colección podemos destacar de 1519 una factura de Miguel Ángel hecha por el encargo de una de sus pinturas.

 

Quizás la caligrafía es una especie de valor añadido en estos manuscritos que nos permite adivinar su modesta  personalidad y el destino al que se enfrentaron cada uno de estos grandes hombres.

Hay muchas cartas de científicos  célebres como Curie, Koch, Humbolt, Darwin, que relatan con precisión y modestia lo que después fueron acontecimientos decisivos en la historia de la humanidad; cartas de Dostoievski, Napoleón, Hegel, Kant y Maquiavelo sobre sus obras y sus conflictos.

Galileo y la Inquisición

Galileo frente al Tribunal de la Inquisición

Tabla de multiplicar de Galielo

Hay una inesperada tabla de multiplicar escrita a mano por Galileo Galilei, que en su vejez tenía problemas para efectuar las más simples cuentas;

 

Otra carta en la que increpa a los enemigos en la sombra y desde la impotencia, que lo acusaron ante  la Inquisición:

“Esa gente, que quieren pasar por sabios, buscan la manera de esconder lo que encontré y di a conocer, e impedir lo que aún quiero publicar”, escribe Galileo.

“Han empujado a que la Inquisición emita una orden tan general contra mi obra, que toca todo lo que he escrito y aún todo lo que pienso escribir”.

Kepler y los horóscopos

La última obra del astrónomo Johannes Kepler fue un preciso cálculo de las órbitas de los planetas, las llamadas Tablas Rudolfinas de 1627.

Las Tablas fueron un encargo del conde Albrecht von Wallenstein, para determinar, no el funcionamiento del universo, sino como los planetas influían en el horóscopo de Su Excelencia.
Kepler como tanto otros genios incomprendidos en su tiempos, pasó sus últimos años en una amarga miseria. No obstante Kepler  intenta varias veces cobrarle al conde, todo lo amablemente que puede:

“Le repito a su majestad, con la más sumisa reverencia, que aún espero lo que vuestra excelencia me aseguró en el contrato para realizar las Tablas Rodolfinas”, escribe Kepler.

Pero el conde no le responderá; ese mismo año Kepler se va a Ratisbona para hablar con él, pero pocos meses después, a los 59 años de su agotada existencia, morirá en esa ciudad sin haber visto nunca el rostro del conde.

Bolívar en su laberinto

Hay  cartas como la que sigue de Simón Bolívar, que conmueven, porque se trata de preparar un destino que evidentemente ahora ya conocemos.

La letra de Simón Bolívar era amplia, desbordante y expansiva, como su destino.

 

La carta es del 4 de abril de 1828; en agosto de ese año Bolívar, incapaz de unificar a los bandos políticos para crear la Gran Colombia, se declarará dictador, el comienzo de su ocaso como político.

 

Einstein y la guerra

Albert Einstein

En 1916, en medio de la primera guerra mundial y del furor del patriotismo, Albert Einstein escribe en una carta su opinión sobre la guerra.

La vincula a una agresividad primitiva típica de los machos de una especie, propone una unión europea para prevenir la paz y despacha al patriotismo con pocas palabras:

“El patriotismo es el requisito moral que provoca el odio animal y las matanzas”, reflexiona Einstein.

“El país al que pertenezco como ciudadano no ocupa el menor lugar en mi vida emotiva; considero la pertenencia a un estado como un asunto administrativo, semejante a la relación que tengo con un seguro de vida”

Fuentes:

http://news.bbc.co.uk/hi/spanish/misc/newsid_7297000/7297833.stm

http://blog.biblioteconomia.es/node/1

2 Comentarios a "Cartas geniales de la historia"

  1. jairo's Gravatar jairo
    3 noviembre, 2011 - 17:39 | Enlace permanente

    Una colección que demuestra que modestia e inteligencia van casi siempre de la mano

  2. 7 noviembre, 2011 - 20:43 | Enlace permanente

    El enlace que se facilita en el blog biblioteconomía, no permite acceder a los manuscritos.

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