Acre, el último gran bastión cristiano en “Tierra Santa”

Los orígenes de San Juan de Acre como ciudad se remontan al 1.500 a.d.C, lo que la convierte en una de las ciudades más antiguas del mundo.
En la primera mitad del siglo VII de nuestra era y durante la inicial expansión del Islam desde la península Arábiga  hacia el norte, esta legendaria ciudad estuvo administrada por árabes y quizá también por sirios.

A finales del s.XII, San Juan de Acre, fué la última plaza fuerte de los reinos cristianos en Tierra Santa. Ricardo Corazón de León se mostró como el verdadero líder de aquella  Tercera Cruzada contra Saladino. Todos los reyes europeos que le habían acompañado abandonaron Acre y le dejaron solo…

¿Cristianizar o islamizar?

L. de Guereñu Polán

Durante la Edad Media, Acre fue una ciudad cosmopolita que dió cabida a gentes que pertenecieron a dos mundos opuestos Oriente y Occidente.

Pero la Acre medieval de finales del siglo XII, fue también lugar de desencuentros y el símbolo más notable de la lucha entre dos mundos, entre dos ambiciones; la cristiana y la musulmana.

Saladino fue uno de los grandes gobernantes del mundo islámico.

En la costa mediterránea israelí, al sur de la antigua Tiro, la ciudad de Acre, a finales del siglo XII, fue el símbolo más notable de la lucha entre dos mentalidades; la de los musulmanes que la habían tomado en 1187,  y la de los cristianos que la conquistarían cuatro años más tarde.
Pero en este artículo nos interesa resaltar la época en que, probablemente, más encarnizada fue la lucha entre musulmanes y cristianos: las décadas finales de aquel siglo XII.
En este marco es donde se desenvolvió la lucha entre Saladino y los reyes de Francia e Inglaterra, principales interesados en que la ciudad retornase a manos cristianas.
Saldino logró la unificación política y religiosa de Oriente Próximo, y  luchó contra los cristianos cruzados tomando Tierra Santa, lo que provocó la Tercera y mítica Cruzada liderada en el bando cristiano por el famoso Ricardo Corazón de León.
Acre era un centro estratégico, era “Tierra Santa”, pero aquella lucha era también el símbolo de una concepcion feudal del mundo, donde un reino en Oriente Próximo podía ser tributario de los reinos occidentales.

El Asedio de Acre

La toma de Acre

En el año 1191 se dió el sitio: los cristianos pusieron por la parte no litoral de la ciudad sus trabuquetes y manganas, y sus torres de madera de varios pisos para alcanzar la altura de las murallas; allí se empleó el llamado ”fuego griego”, y allí había llegado el rey Ricardo I de Inglaterra, tras una estancia en Chipre. Ricardo fue el único que se quedaría en Acre para administrar la victoria, con su esposa Berenguela de Navarra ( hoy nos preguntaríamos qué se le perdía en Acre: una inmensidad de mentalidades diferentes nos separan).

Ricardo I de Inglaterra, conocido como Ricardo Corazón de León.

El asedio no fue duradero, pero sí muy intenso, llegando a extremos de crueldad que diríamos nunca vistos si no tuvíesemos sobrados testimonios en la historia: varios miles de musulmanes, prisineros de Ricardo, fueron muertos impiamente: la carga de conciencia no era tal, pues se trataba de “infieles”.

E infieles eran los cristianos para Saladino, por eso consideró legítima la ocupación de la ciudad cuatro años antes.

Cuando Felipe, rey de Francia, regresó a su país, desinteresado de Acre, abandonó las gruesas ménsulas y los grandes y bien labrados sillares de los muros, las callejuelas medio cubiertas por túneles y pasadizos para comunicar una plaza, un espacio con otro; abandonó una ciudad con arquitectura riquísima en pleno auge del gusto románico; y dejó a los cristianos a quienes se restituyeron sus propiedades, sus casas, sus tierras en torno a la ciudad.

Ahora de nuevo surcarían naves cristianas el mar de Acre, pero atentas a la próxima embestida de un Islam en plenitud de ambición y de fe; de crueldad también, como los cristianos opuestos, ni más ni menos.

La Acre medieval

La dominación cristiana durante el siglo XII dejó una clara impronta europea, “cuyo impulso fue particularmente relevante” en dicho siglo, de la misma forma que será relevante la influencia musulmana a partir del s.XVI por obra de los otomanos. Los recorridos por los barrios bien definidos, con ejes carreteros principales y secundarios, según la experta Olimpia Niglio, evolucionaron de forma que, en ocasiones, las calles quedaron convertidas en espacios cubiertos y destinados a espacios comerciales.

Olimpia Niglio ha estudiado la estructura e historia arquitectónica de la ciudad de Acre, señalando que nos han quedado muestras de las arquitecturas sucesivas, tanto cuando edificios de una etapa se han integrado como cuando han venido a sustituir a otros, e igualmente ocurre con los materiales.

La reina Berenguela despidiéndose de su rey Ricardo. Representación "Id con Dios", obra de Edumnd Blair, 1900;

 

En particular ha quedado el barrio de los genoveses configurado ya a principios del siglo XII; el de los venecianos por la misma época; el de los pisanos, que se forma en la segunda mitad de la centuria; y algo más tardío el barrio de los templarios. Estos son los barrios que se vieron ocupados por los musulmanes de Saladino, tan capaz de extender la fe musulmana como los líderes cristianos -Ricardo, Felipe y Berenguela- la suya.

Eran barrios mercantiles, que hacían de Acre una ciudad cosmopolita en la Edad Media, en la costa entre Palestina y Líbano. Algunas plazas porticadas, con rudas columnas sin basa, bóvedas y entibos, hablan de riqueza y de actividades al aire libre: mercantiles, cívicas, guerreras, incluso religiosas.

 

Antiguo puerto comercial, Acre fue lugar de encuentro (hay muchas ciudades “lugares de encuentro”) entre Oriente y Occidente, fundamentalmente de italianos y españoles.

La ciudad sale prominentemente hacia el mar, y desde él todavía se dejan ver imponentes algunas de sus legendarias torres.
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