PARTE II
Un matrimonio de Estado
La condición de Isabel como heredera al trono de Castilla convertía el matimonio de ésta en un tema trascendental, de vital importancia, en una época en la que las bodas reales eran únicamente asunto de Estado.
Ya, desde su infancia, a Isabel se le habian asignado unos u otros maridos según las circunstancias políticas de cada momento.
Pero la cuestión de su matrimonio se fue complicando cada vez más debido a las tensiones que su ya padre (JuanII de Castilla) había tenido con los nobles cortesanos, como don Beltrán de la Cueva, en una rueda permanente de conspiraciones, intrigas y rencillas que Enrique IV (hermanastro de Isabel) convertido en el nuevo rey no sólo no consiguíó resolver sino que intensificó. La elección de Isabel como Princesa de Asturias y heredera del reino de Castilla, en el tratado firmado de los Toros de Guisando acabó por complicar sobremanera las cosas. Leer más »






















SE COMENTA QUE…